Morelia, Michoacán.— El cineasta mexicano Guillermo del Toro advirtió sobre el riesgo de que el fascismo vuelva a ganar popularidad, al señalar que las estrategias de división, odio y antagonismo utilizadas por los regímenes autoritarios del pasado continúan presentes en la sociedad actual.
Durante una conferencia de prensa en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el director afirmó que el fascismo puede “ponerse de moda otra vez” y recordó que las estrategias de manipulación asociadas con Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi, y Benito Mussolini, dictador italiano, siguen siendo utilizadas para dividir a la población.
Del Toro explicó que ciertos grupos de poder buscan convencer a las personas de que sus problemas provienen de quienes tienen a su lado. Asimismo, expresó su preocupación por la influencia de las redes sociales y los centros de bots en la difusión de mensajes de odio, la polarización y el desánimo social.

Las declaraciones se produjeron durante la conmemoración de los 20 años de El laberinto del fauno, película estrenada en 2006 que combina la fantasía y el terror para retratar la represión durante la dictadura franquista en España. En la cinta, la protagonista, Ofelia, representa una forma de fe que, según el cineasta, se sostiene en el dolor y la realidad frente a las creencias de los sistemas autoritarios.
El realizador también manifestó su preocupación por la creciente capacidad del odio para influir en las personas y lamentó que pueda resultar más atractivo que la compasión. Además, alertó sobre la influencia de los algoritmos y los grandes intereses económicos en el arte, al que consideró una de las pocas herramientas que permiten reflexionar sobre la identidad humana.
Durante el encuentro, Del Toro recibió la Medalla Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en reconocimiento a su trayectoria y a la importancia de su mirada artística frente a los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
En otro momento, el cineasta reiteró su interés en impulsar el cine mexicano y reveló que pretende producir la próxima película de los hermanos Arturo y Roy Ambriz, creadores de Soy Frankelda, largometraje realizado con la técnica de animación stop motion.
Finalmente, expresó su solidaridad con las personas que protestan en Guadalajara, su ciudad natal, por la contaminación del agua, y calificó la situación como urgente e insostenible. Del Toro defendió el derecho de la ciudadanía a manifestarse y pidió que esta problemática reciba una solución.
Con sus declaraciones en Morelia, el director vinculó el mensaje de sus películas con preocupaciones actuales, como el autoritarismo, la polarización social, la manipulación digital y la necesidad de preservar el arte como espacio de reflexión y expresión.







