José Tomás Pérez exige que exrectores y exdirigentes devuelvan lo robado

Por: Arcelia García Ortega

Tepic, Nayarit; jueves, 05 de noviembre del 2026.-  ¡Que devuelvan lo que se llevaron y que enfrenten la justicia! José Tomás Pérez Ruiz, dirigente del STUAN, lanzó un contundente reclamo contra quienes considera responsables del quebranto financiero de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), al exigir que exrectores, dirigentes sindicales y exlíderes estudiantiles rindan cuentas por el presunto saqueo del patrimonio universitario.

En medio de la controversia por la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) relacionada con el 15 por ciento del impuesto especial destinado al patrimonio de la máxima casa de estudios, Pérez Ruiz sostuvo que el problema de fondo no es solamente la pérdida de ese ingreso, sino las décadas de corrupción que han deteriorado las finanzas universitarias.

El dirigente consideró que la decisión de la Corte fue estrictamente jurídica y que debía acatarse, independientemente de las opiniones que haya generado. Sin embargo, cuestionó que las autoridades universitarias no hayan previsto un escenario adverso ni buscado alternativas financieras para evitar depender de ese recurso.

Señaló que la institución debe explorar nuevas fuentes de ingresos, como sorteos y otros mecanismos de financiamiento, además de gestionar un incremento presupuestal, pues consideró que la UAN cuenta con uno de los presupuestos más bajos del país.

También reconoció el respaldo que, según dijo, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero ha brindado a la universidad para enfrentar sus compromisos financieros, particularmente las deudas con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Infonavit, así como las dificultades recurrentes para cubrir los pagos de fin de año.

No obstante, advirtió que conseguir más recursos no resolverá por sí solo la crisis si no se garantiza que el dinero sea administrado con transparencia y responsabilidad.

El problema, afirmó, es que la sociedad ha perdido la confianza en la universidad porque durante años se han denunciado irregularidades y presuntos actos de corrupción sin que todos los responsables hayan enfrentado consecuencias.

Pérez Ruiz aseguró que desde hace más de 30 años ha denunciado el saqueo y la corrupción dentro de la institución, y responsabilizó a distintas administraciones rectorales de la debacle financiera.

En sus señalamientos también incluyó a dirigentes sindicales de trabajadores y maestros, así como a representantes estudiantiles, al cuestionar el patrimonio que algunos habrían acumulado después de ocupar cargos de representación universitaria.

Como ejemplo, mencionó casos de exdirigentes estudiantiles que, después de dejar sus responsabilidades, presuntamente adquirieron restaurantes, caballos y propiedades, además de dirigentes sindicales que, según sus declaraciones, terminaron con importantes fortunas.

El dirigente también hizo referencia a personas que han enfrentado procesos judiciales y a un exrector cuyo paradero, afirmó, sigue siendo desconocido.

En ese contexto, consideró que no es justo que mientras la universidad enfrenta dificultades económicas y se solicita a la sociedad respaldarla con mayores recursos, quienes presuntamente contribuyeron a su deterioro patrimonial continúen sin responder plenamente por sus actuaciones.

Exige recuperar el patrimonio universitario

Al ser cuestionado directamente sobre si los responsables deben ser llamados a cuentas, José Tomás Pérez Ruiz fue contundente: sostuvo que deben enfrentar las consecuencias legales correspondientes y devolver los recursos que presuntamente sustrajeron de la institución.

“Sería bueno que lo regresaran”, expresó al referirse a quienes, según sus señalamientos, se beneficiaron del patrimonio universitario y ahora observan con preocupación la pérdida del ingreso derivado del impuesto especial.

Finalmente, reiteró que está a favor de que la Universidad Autónoma de Nayarit cuente con los recursos necesarios para fortalecer su calidad académica y colocarse entre las mejores instituciones educativas del país, pero insistió en que cualquier apoyo financiero debe estar acompañado de transparencia, honestidad y rendición de cuentas.

La exigencia de fondo es que la crisis de la UAN no termine pagándola nuevamente la sociedad, los trabajadores y los estudiantes, mientras quienes sean responsables del saqueo permanecen sin responder ante la justicia.