Cada 2 de julio se celebra el Día Mundial del OVNI, una jornada que invita a mirar al cielo y cuestionarnos si realmente estamos solos en el universo. Aunque para algunos los avistamientos de luces extrañas o figuras misteriosas en el firmamento son solo ilusiones o errores de interpretación, el interés por los objetos voladores no identificados (OVNI) sigue creciendo a nivel global.
Esta fecha busca algo más que alimentar teorías conspirativas: pretende fomentar el diálogo y la investigación científica sobre fenómenos aéreos inexplicables. En los últimos años, testimonios impactantes y declaraciones oficiales han avivado el debate. Uno de los momentos más destacados ocurrió en 2023, cuando un exmiembro de la Fuerza Aérea de EE. UU. testificó ante el Congreso sobre supuestos programas secretos destinados a recuperar objetos desconocidos y analizar su tecnología.
En México, el periodista Jaime Maussan también generó revuelo al presentar figuras que, según él, podrían ser restos de seres no humanos. Sin embargo, la comunidad científica —incluyendo expertos de la UNAM— recibió estas afirmaciones con escepticismo.
La NASA, por su parte, tampoco ha permanecido indiferente. En 2022, anunció que comenzaría a estudiar los llamados Fenómenos Anómalos No Identificados desde una perspectiva científica, con el objetivo de identificar amenazas potenciales o simples errores de percepción.
¿Por qué se celebra el 2 de julio?
La elección de esta fecha no es casual: recuerda al emblemático caso Roswell, ocurrido en 1947 en Nuevo México. En ese entonces, se reportó el hallazgo de restos extraños en un rancho, lo que generó una ola de especulaciones sobre la posible caída de una nave extraterrestre. Aunque el ejército estadounidense afirmó que se trataba de un globo meteorológico, muchos creyeron que se estaba encubriendo un evento mucho más extraordinario.
Décadas más tarde, en 1994, la Fuerza Aérea reabrió el caso y concluyó que probablemente se trataba de un proyecto secreto de vigilancia. Sin embargo, el misterio nunca desapareció del todo, y la frase “platillo volador” pasó a formar parte del imaginario colectivo.
Hoy, el Día Mundial del OVNI representa una oportunidad para reflexionar sobre lo que sabemos, lo que ignoramos, y lo que podríamos descubrir si seguimos observando el cielo con mente abierta y pensamiento crítico. Aunque aún no hay pruebas concluyentes sobre la existencia de vida extraterrestre, lo cierto es que la conversación está más viva que nunca.







