Texas, EE.UU. – Un grupo de rescatistas mexicanos provenientes del estado de Coahuila se encuentra participando en labores de búsqueda y rescate en Texas, tras el desbordamiento del río Guadalupe provocado por intensas lluvias que azotaron la región.
Los 17 bomberos enviados desde México han enfrentado condiciones extremadamente difíciles debido al poder destructivo del río, que arrasó con todo a su paso. Entre los escombros, lograron recuperar el cuerpo sin vida de una persona, gracias a un método rudimentario de detección. Ismael Aldaba, presidente de la Fundación 911 y uno de los rescatistas en la zona, explicó que el hallazgo se logró al identificar un fuerte olor fétido en una acumulación de escombros y vegetación:
“No hubo detección por parte de la unidad canina. Con tubos de PVC se olfateó a profundidad hasta que se confirmó la presencia del cadáver”, detalló.
Miguel Ángel González, otro rescatista, compartió la magnitud de la tragedia y la dureza del terreno:
“Cuando llegamos vimos árboles enormes totalmente destruidos. La única forma en que alguien pudo salvarse fue subiéndose a un árbol. Afortunadamente, logramos encontrar a dos niños con vida cerca de un rancho”, narró.
Las condiciones en la zona son devastadoras. Aldaba señaló que incluso se utilizan excavadoras dentro del río para extraer vehículos que quedaron completamente sumergidos y aplastados por la fuerza del agua.
Las labores se centran en la remoción de escombros pesados como árboles, láminas, vidrios y otros materiales que representan un riesgo constante para los voluntarios, quienes han tenido que ser evacuados en más de una ocasión ante la posibilidad de un nuevo aumento en el nivel del río.
Los rescatistas mexicanos permanecerán en Texas al menos tres días más, mientras se realiza una evaluación de la situación para definir sus próximos pasos. Su trabajo ha sido constante durante todo el día, mostrando un compromiso inquebrantable con la misión humanitaria.
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, informó a través de redes sociales que su gobierno mantiene comunicación con el gobernador de Texas, con el objetivo de continuar colaborando en las labores de emergencia.







