Un fenómeno geofísico sin precedentes podría dar lugar al primer segundo intercalar negativo de la historia moderna

Este martes 22 de julio de 2025, la Tierra completará su rotación sobre el eje en 1.34 milisegundos menos que las 24 horas convencionales. Aunque imperceptible para la vida cotidiana, esta variación ha despertado gran interés entre geofísicos y cronometristas, ya que se enmarca dentro de una tendencia de aceleración inusual en la rotación terrestre iniciada en 2020.

Desde ese año, se han registrado varios de los días más cortos desde que se utilizan relojes atómicos (desde 1973), siendo el más breve el del 5 de julio de 2024, con una duración de 1.66 milisegundos menos de lo habitual. Si la tendencia se mantiene, podría producirse un evento inédito en la historia de la medición del tiempo: la implementación del primer segundo intercalar negativo, es decir, restar un segundo al Tiempo Universal Coordinado (UTC). Hasta ahora, solo se han agregado segundos intercalares positivos (27 desde 1972).

¿Por qué la Tierra está girando más rápido?

Históricamente, la rotación de la Tierra ha ido ralentizándose, principalmente por efecto de las mareas lunares, que generan fricción entre los océanos y el fondo marino, transfiriendo energía desde el planeta hacia la Luna. Sin embargo, desde 2020, los datos muestran un comportamiento opuesto, y aún no hay una explicación concluyente.

Uno de los focos de estudio es el núcleo interno terrestre, que según investigaciones recientes (Nature Geoscience, enero de 2024), podría estar rotando a menor velocidad respecto al manto y la corteza. Esta fricción interna podría estar acelerando la rotación externa del planeta.

Por otro lado, se ha sugerido que el derretimiento de los casquetes polares, especialmente en Groenlandia y la Antártida, también influye al redistribuir masa hacia el ecuador. Sin embargo, esta redistribución tiende a frenar la rotación, por lo que su efecto podría estar atenuando, y no causando, la aceleración actual.

Implicaciones tecnológicas y científicas

Aunque una diferencia de milisegundos no afecta nuestra rutina diaria, sí puede impactar sistemas altamente sincronizados como el GPS, redes de telecomunicaciones, mercados financieros y otros sistemas de cronometraje global.

Modificar el UTC con un segundo intercalar negativo representaría un desafío técnico y político sin precedentes, y ha generado debates dentro de la comunidad científica y tecnológica.

Una ventana al interior del planeta

Más allá del impacto en relojes y satélites, este fenómeno revela lo compleja y aún desconocida que es la dinámica interna de nuestro planeta. Como afirmó el investigador Leonid Zotov, “los modelos oceánicos y atmosféricos no logran justificar la magnitud de este fenómeno”.

Mientras se avanza en la investigación y el desarrollo de modelos más precisos, el 22 de julio de 2025 pasará a la historia como uno de los días más cortos jamás registrados, recordándonos que incluso los ritmos aparentemente inmutables de la Tierra pueden sorprendernos.