Estas sustancias son tan potentes que, en algunos casos, superan al fentanilo, que ya es 50 veces más fuerte que la heroína, y han sido vinculadas a cientos de muertes por sobredosis en diversos continentes.

Por: Agencias

Internacional; mièrcoles, 06 de agosto del 2025.- Una nueva clase de opioides sintéticos, conocidos como nitazenos, ha comenzado a propagarse en los mercados ilegales de drogas a nivel mundial, generando preocupación entre autoridades sanitarias, expertos en adicciones y organismos internacionales. De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), desde que se reportó el primer caso en 2019, se han identificado al menos 26 variantes de nitazenos en 30 países de Europa, América, Oceanía y el sudeste asiático. El 82 % de los incidentes documentados corresponden a fallecimientos, muchos de ellos de personas que desconocían que habían consumido esta potente droga.

“Es una trampa del diablo”, relató Tina Harris, usuaria de heroína en Londres, quien consumió nitazenos creyendo que era fentanilo y terminó hospitalizada tras desmayarse. La mujer fue salvada gracias a la aplicación de naloxona, antídoto utilizado en casos de sobredosis.

Los nitazenos se producen en laboratorios clandestinos con precursores químicos de fácil acceso y, debido a su alta potencia, se requieren dosis mínimas para producir efectos extremos. Esto los convierte en un producto atractivo para redes criminales, que los mezclan con drogas tradicionales como cocaína, éxtasis, ketamina, benzodiacepinas o heroína, aumentando drásticamente el riesgo de muerte.

Su aparición también se relaciona con la escasez mundial de heroína, derivada de la prohibición del cultivo de amapola en Afganistán desde 2022. Expertos advierten que la situación podría replicar la crisis de fentanilo que vivió Estonia tras la primera prohibición afgana en 2000, donde el reemplazo de la heroína por opioides sintéticos disparó las muertes por sobredosis durante más de una década. En Estonia, desde 2023, casi la mitad de los decesos relacionados con drogas involucran nitazenos.

Frente a este panorama, la UNODC y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han solicitado el control internacional de estas sustancias y recomiendan reforzar los sistemas de detección temprana y respuesta ante emergencias. Además, insisten en la importancia del uso de naloxona y en ampliar el acceso a tratamientos para adicciones como medidas clave para mitigar esta creciente amenaza.