El ejército israelí ha declarado este viernes a Ciudad de Gaza como una “zona de combate peligrosa”, en el marco de una ofensiva militar inminente que amenaza con agravar aún más la ya crítica situación humanitaria en la Franja de Gaza. La decisión se produce mientras Israel avanza con su plan de tomar la localidad más poblada del territorio palestino, en una guerra que ha dejado más de 63 mil muertos, en su mayoría civiles, desde octubre de 2023.
Con esta declaración, el ejército anunció que la pausa táctica diaria para permitir el paso seguro de convoyes humanitarios ya no se aplicará a esta zona. Esta medida, implementada a finales de julio, había buscado facilitar el acceso de ayuda de la ONU y organizaciones no gubernamentales, pero ha sido suspendida para Ciudad de Gaza.Las autoridades israelíes no han emitido un llamado formal a la evacuación de la población civil, aunque afirmaron que dicha evacuación es “inevitable”, lo que ha generado un nuevo desplazamiento masivo. La ONU estima que cerca de un millón de personas viven actualmente en esta gobernación, muchas de ellas desplazadas múltiples veces.
Testimonios de civiles palestinos, como el de Mohamed Abu Qamar, de 42 años, y Abdul Karim Al Damagh, de 64, reflejan el drama humano: familias obligadas a abandonar sus hogares por quinta o sexta vez, sin garantías de seguridad en su huida hacia el sur de Gaza.
La hambruna también se ha instalado en la zona. Según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), respaldada por la ONU, Ciudad de Gaza sufre una situación de hambruna provocada, en gran parte, por la “obstrucción sistemática” de ayuda por parte de Israel.
Mientras tanto, continúan los ataques. La Defensa Civil de Gaza reportó este viernes al menos 55 palestinos muertos en distintos bombardeos. El ejército israelí, contactado por AFP, pidió las coordenadas de los ataques para verificar los datos, aunque la información no puede ser confirmada de forma independiente debido a las restricciones de acceso impuestas a los medios.
En el plano militar, Israel anunció la recuperación de los cuerpos de dos rehenes durante una operación reciente. Uno de ellos, Ilan Weiss, habría sido asesinado el 7 de octubre de 2023, durante el ataque de Hamás que desencadenó el conflicto y dejó 1,219 muertos en Israel, además del secuestro de 251 personas. Aún se estima que una veintena de rehenes siguen vivos en Gaza.
Desde Hamás, su portavoz militar Abu Obeida advirtió que los rehenes israelíes están expuestos a los mismos riesgos que la población civil frente a la inminente invasión de Ciudad de Gaza.
En el plano internacional, Turquía anunció el cierre de sus puertos y espacio aéreo a barcos y aviones oficiales israelíes, en protesta por lo que calificó como un “genocidio” en Gaza. Hamás celebró la medida y pidió a otros países intensificar las sanciones para aislar a Israel y poner fin a la ofensiva militar.






