Al menos 105 palestinos fueron asesinados en las últimas horas por el ejército israelí en la Franja de Gaza, según reportes de fuentes médicas locales. Entre las víctimas se encuentran decenas de personas que se encontraban buscando comida en medio de la grave crisis humanitaria que atraviesa el enclave.
Durante el fin de semana, al menos 85 personas perdieron la vida, incluyendo 43 en la ciudad de Gaza, de acuerdo con datos proporcionados por el Hospital Al Shifa y la clínica Sheikh Radwan. Otros 20 gazatíes fallecieron durante la madrugada, varios de ellos mientras intentaban acceder a ayuda alimentaria.
Particularmente trágico fue el caso de 13 personas que murieron cerca de puntos de distribución de comida —nueve en Wadi Gaza y cuatro cerca de Rafah— cuando intentaban obtener alimentos entregados por la Fundación Humanitaria para Gaza (FHG), una organización respaldada por Israel y Estados Unidos. La gestión de esta fundación ha sido objeto de críticas por su limitada capacidad para atender la creciente demanda humanitaria.
Otros siete palestinos fallecieron en ataques separados, entre ellos tres desplazados que murieron en un bombardeo contra tiendas de campaña en el norte de Gaza, cerca de las Torres Maqousi.
Las operaciones militares israelíes continúan intensificándose en el barrio de Zeitún, en la ciudad de Gaza, donde se reportaron nuevos bombardeos sobre viviendas y edificios civiles.
Cifras alarmantes desde octubre de 2023
Desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás, ha contabilizado más de 63,000 muertos y 159,000 heridos.
La crisis humanitaria se ha visto agravada por la escasez extrema de alimentos y medicinas debido al bloqueo impuesto por Israel, que controla todos los accesos al enclave. Como resultado, 332 personas —incluidos 124 niños— han muerto por causas relacionadas con el hambre y la desnutrición, la mayoría durante el verano, cuando la falta de suministros se ha vuelto crítica.
Las autoridades locales advierten que podrían encontrarse más cadáveres bajo los escombros, y temen que la cifra de víctimas continúe aumentando mientras los ataques y el bloqueo persistan.







