Un hombre de 50 años, identificado como Antonio N., fue detenido en el municipio de Ixmiquilpan tras alterar el orden público, y posteriormente se confirmó que estaba prófugo desde julio por estar acusado de abusar sexualmente de su abuela, una mujer de 109 años.
La detención se llevó a cabo en el barrio de El Fitzhi, donde policías municipales lo interceptaron y verificaron su identidad, confirmando su relación con un hecho ocurrido el pasado 7 de julio en la comunidad de Cerritos. En esa ocasión, familiares y vecinos de la víctima alertaron a las autoridades sobre el abuso. Personal paramédico acudió al lugar para brindar atención médica a la mujer, debido a su edad avanzada y estado de vulnerabilidad.
Antonio N., quien permaneció prófugo por casi dos meses, fue puesto a disposición de las autoridades judiciales, que determinarán su situación legal. La gravedad del caso ha generado gran indignación en la entidad, no solo por el parentesco directo entre el agresor y la víctima —su nieto—, sino también por la edad extrema de la mujer, lo que convierte este delito en uno de los más aberrantes registrados recientemente en Hidalgo.
Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y julio de 2025 se han registrado 113 carpetas de investigación por abuso sexual en el estado. Sin embargo, Ixmiquilpan no figura entre los municipios con mayor incidencia, lo que hace este caso aún más alarmante por su excepcionalidad.
La prolongada búsqueda del agresor también ha despertado críticas hacia los mecanismos locales de procuración de justicia, al señalarse posibles deficiencias o demoras en su localización.
De acuerdo con el Código Penal del Estado de Hidalgo, el delito de abuso sexual puede ser sancionado con hasta 14 años de prisión. No obstante, en este caso, el vínculo familiar con la víctima y su situación de extrema vulnerabilidad podrían ser considerados agravantes legales que aumenten la penalidad.







