Rafael Caro Quintero, señalado como uno de los principales responsables del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985, compareció este jueves ante la Corte del Distrito Este de Nueva York, en lo que fue su primera audiencia desde su extradición a Estados Unidos.
La breve sesión judicial, que duró apenas 23 minutos —de las 11:13 a las 11:36, hora local—, se centró principalmente en las condiciones carcelarias del acusado y en aspectos procesales del caso. Caro Quintero, de apariencia delgada, cabello completamente blanco y vestido con uniforme carcelario beige y camiseta naranja, estuvo acompañado de sus abogados y utilizó audífonos para traducción simultánea.
Durante la audiencia, la defensa denunció que las condiciones de reclusión son “muy restrictivas”. Según sus abogados, el narcotraficante permanece en una celda de apenas dos por dos metros, lo que dificulta la preparación adecuada de su defensa, ya que no cuentan con un espacio suficiente para reunirse con él ni reproducir material audiovisual. Por ello, solicitaron que se le traslade a una habitación contigua más adecuada para estas reuniones.
La Fiscalía, representada por Francisco Navarro y Saritha Komatireddy, respondió que aún no han recibido una petición formal al respecto, y que cualquier cambio debe ser evaluado por el Buró de Prisiones (BOP). Ambas partes acordaron consultar con esta entidad, y se agendó una audiencia adicional para mediados de octubre con el fin de revisar las condiciones de detención del acusado.
Uno de los momentos más relevantes de la jornada ocurrió cuando el juez interrogó con insistencia a la Fiscalía sobre la posibilidad de aplicar la pena de muerte. Los fiscales señalaron que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, decidió no buscar la pena capital para Caro Quintero, aunque no ofrecieron mayores explicaciones. Esta declaración descarta prácticamente que el narcotraficante enfrente la pena de muerte en este proceso.
La Fiscalía también hizo hincapié en la “complejidad” del caso y el volumen de evidencia que aún están recopilando, incluyendo grabaciones que presuntamente documentan el interrogatorio y tortura a “Kiki” Camarena, hechos que habrían sido ordenados por Caro Quintero.
Finalmente, la próxima audiencia principal del caso fue programada para el 19 de marzo de 2026, aunque se mantiene abierta la posibilidad de negociaciones antes de llegar a juicio.
Caro Quintero fue extraditado a Estados Unidos en febrero de este año, tras una orden ejecutiva del expresidente Donald Trump. Es considerado uno de los fundadores del extinto Cártel de Guadalajara y es recordado por su presunta responsabilidad en el brutal asesinato de Camarena, un agente que se convirtió en símbolo de la lucha contra el narcotráfico.







