El director del Instituto Municipal de la Juventud, Karim Rentería, reconoció que el Ayuntamiento ha buscado implementar políticas públicas que ofrezcan mejores oportunidades, pero la salida de jóvenes hacia Estados Unidos continúa marcando la dinámica social del municipio.
Por: S. Araceli Rodríguez Beltrán
Tepic, Nayarit; mièrcoles, 24 de septiembre del 2025.- La migración juvenil en Rosamorada sigue siendo una realidad que no ha podido detenerse, pese a los esfuerzos institucionales. Según las cifras oficiales, alrededor del 40% de la población juvenil —equivalente a entre 600 y 1,000 jóvenes— ya han migrado al país vecino. La mayoría lo hace de manera legal, contratados por empresas serias que los reclutan para trabajos agrícolas en estados como California, Nevada y Kentucky. Las labores más comunes son la pizca de fresa, el cultivo de tabaco y otras actividades del campo, a las que se suman año con año nuevas generaciones.
Rentería explicó que esta práctica se ha convertido en una tradición heredada de padres, abuelos y tíos que en algún momento emigraron, por lo que muchos jóvenes crecen con la idea de que su futuro está en el extranjero. Esto genera que, aun con campañas de concientización y alternativas locales, la migración se mantenga como una opción preferente.
A este fenómeno se suma otra problemática que afecta al municipio: la mano de obra infantil. A pesar de los esfuerzos coordinados entre el DIF Municipal y el DIF Estatal, no ha sido posible erradicar el trabajo de niños jornaleros en la zona serrana.
En esas comunidades, menores de edad continúan laborando en el campo o en la pesca para apoyar en la economía familiar. Muchos de ellos dejan de lado su educación y dedican largas jornadas a obtener el sustento para sus hogares, perpetuando un ciclo de pobreza que limita sus posibilidades de desarrollo.
Las autoridades locales han señalado que mientras la tradición migratoria y la necesidad económica persistan en Rosamorada, será difícil contener estas prácticas. La falta de opciones productivas dentro del municipio obliga tanto a jóvenes como a menores de edad a buscar en otros escenarios la estabilidad que no encuentran en su lugar de origen.






