España se prepara para dar un gran paso en la protección de las comunicaciones con el desarrollo de QKD-GEO, el primer satélite geoestacionario del mundo diseñado específicamente para garantizar la seguridad cuántica. El objetivo: crear una muralla digital en el espacio contra cualquier intento de espionaje, incluso ante la amenaza de los futuros ordenadores cuánticos.

La misión, liderada por Thales Alenia Space, junto con Hispasat y diversas empresas y universidades españolas, cuenta con una financiación de 103,5 millones de euros, procedentes de los Fondos Europeos de Recuperación a través del PERTE Aeroespacial. Su lanzamiento está previsto para 2028.

QKD-GEO utilizará tecnología de distribución de clave cuántica (QKD), un sistema revolucionario que genera contraseñas imposibles de copiar o interceptar. Si alguien intenta espiar estas claves, se destruyen automáticamente, revelando cualquier intento de intrusión al instante.

El satélite estará ubicado a 36.000 kilómetros de la Tierra, en órbita geoestacionaria, lo que le permitirá cubrir amplias zonas del planeta desde un solo punto. Esto supone una ventaja significativa frente a sistemas como el chino, que requiere múltiples satélites en órbitas bajas para ofrecer la misma cobertura.

Con un peso aproximado de 210 kilos, QKD-GEO estará equipado con telescopios de medio metro de diámetro y será capaz de transmitir hasta 500 millones de fotones por segundo, llevando la seguridad de las comunicaciones a un nuevo nivel.

Con este ambicioso proyecto, España se posiciona a la vanguardia de la ciberseguridad espacial, anticipándose a las amenazas del futuro digital.