Jane Goodall, reconocida primatóloga y defensora incansable del medio ambiente, falleció a los 91 años, según informó el Instituto Jane Goodall a través de sus redes sociales. Su partida deja un vacío profundo en el mundo de la ciencia, la conservación y la defensa de los derechos de los animales.

Nacida en Londres el 3 de abril de 1934, Goodall revolucionó el estudio del comportamiento animal al dedicar más de seis décadas a la observación y protección de los chimpancés en su hábitat natural. A los 26 años, sin formación científica formal, emprendió un viaje a África que cambiaría para siempre la comprensión de la relación entre humanos y primates. Fue la primera en documentar el uso de herramientas por parte de los chimpancés, así como su compleja vida social y emocional, derribando viejos paradigmas sobre la inteligencia y el comportamiento animal.

Además de sus contribuciones científicas, Goodall fue una firme defensora del medio ambiente y fundadora del Instituto Jane Goodall y del programa Roots & Shoots, iniciativas que han impactado a miles de jóvenes en todo el mundo con proyectos de conservación y educación ambiental.

Inspirada desde niña por libros como Doctor Dolittle y Tarzán, su amor por los animales fue el motor de una vida dedicada a la naturaleza. “Desde pequeña estudiaba insectos y cualquier forma de vida que encontrara; África siempre fue mi objetivo”, recordó en una entrevista con la BBC en 1986.

El legado de Jane Goodall no solo transformó la ciencia, sino también la conciencia colectiva sobre nuestra responsabilidad con el planeta y las demás especies. Su vida es testimonio de cómo la pasión y la empatía pueden cambiar el mundo.