El gobierno de Israel, encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, aprobó este jueves la primera fase de un acuerdo de paz con Hamás, que incluye el cese de hostilidades en Gaza, la retirada parcial del ejército israelí y la liberación de todos los rehenes israelíes retenidos en el enclave palestino.

Según el acuerdo, el alto el fuego entrará en vigor en un plazo de 24 horas desde su aprobación. A partir de ese momento, Hamás deberá liberar a los rehenes israelíes en un plazo máximo de 72 horas. Actualmente se estima que 20 de ellos siguen con vida, mientras que 26 habrían fallecido y la suerte de otros dos sigue siendo incierta.

El acuerdo, respaldado por mediadores internacionales y parte de una iniciativa impulsada por el expresidente estadounidense Donald Trump, también contempla la liberación de cientos de prisioneros palestinos retenidos en cárceles israelíes. A cambio, Hamás deberá entregar tanto a los rehenes vivos como, eventualmente, los cuerpos de los fallecidos.

La guerra, que lleva dos años activa, ha causado la muerte de más de 67 mil palestinos y ha convertido a Gaza en un escenario de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y viviendo en condiciones precarias. Como parte del acuerdo, se permitirá la entrada de ayuda humanitaria, incluidos camiones con alimentos y suministros médicos para asistir a la población civil.

El anuncio ha sido recibido con esperanza tanto en Israel como en los territorios palestinos, marcando el mayor avance hacia el fin del conflicto desde su inicio. El líder exiliado de Hamás, Khalil Al-Hayya, afirmó haber recibido garantías por parte de Estados Unidos y otros mediadores de que “la guerra ha terminado”.

El conflicto también ha tenido un fuerte impacto en la política internacional, tensando las relaciones entre Israel y Estados Unidos, y ampliando su alcance regional con la participación indirecta de países como Irán, Yemen y Líbano.