La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo exigió justicia tras el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, ocurrido el lunes en Michoacán. Bravo fue localizado sin vida a bordo de su vehículo en el camino que conduce a la comunidad de Los Tepetates, con visibles huellas de violencia.

Durante su conferencia de prensa matutina de este martes, Sheinbaum calificó el crimen como “muy triste y lamentable” y afirmó que el caso no quedará impune.

“Tiene que haber justicia en este caso y está todo el gabinete de seguridad apoyando a la fiscalía y al gobierno de Michoacán para poder llegar a los responsables”, expresó la mandataria.

Bravo era conocido por encabezar protestas contra las extorsiones del crimen organizado en la región limonera de Apatzingán, una de las más productivas del país. En redes sociales, había denunciado amenazas desde febrero de este año y, en septiembre, alertó sobre las constantes cuotas impuestas por grupos criminales a los productores de limón, situación que calificó como “secuestro permanente”.

Ante esta situación, Sheinbaum instruyó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a emitir un comunicado con detalles sobre las medidas de protección que tenía Bravo y las acciones que se implementarán para garantizar la seguridad de su familia.

Por su parte, la SSPC informó este martes sobre la detención de Rigoberto “N”, presunto responsable del asesinato y vinculado a actividades de extorsión en la zona.

En Apatzingán, el sector citrícola ha sido blanco de grupos delictivos como Los Viagras, Los Blancos de Troya, Los Caballeros Templarios y el Cártel de Acahuato. Michoacán lidera la producción nacional de limón mexicano, con más de 700 mil toneladas anuales cultivadas por más de 3,500 productores en 67 mil hectáreas.

Las autoridades federales y estatales continúan las investigaciones para esclarecer el homicidio y desarticular las redes de extorsión que afectan al sector agrícola en la región.