Lo que parecía ser el inicio de una historia romántica terminó en una dolorosa pesadilla financiera para una mujer mexicana que, tras conocer a un supuesto inversionista en una app de citas, perdió 220 mil pesos. Se trata de una nueva modalidad de fraude conocida como “pig butchering”, o “matanza de cerdos”, una estafa que ha comenzado a ganar terreno en México.

El nombre del engaño proviene de una analogía cruel utilizada en la ganadería: así como a un cerdo se le engorda antes de sacrificarlo, los estafadores “alimentan” emocionalmente a sus víctimas durante semanas o meses, ganándose su confianza para luego despojarlas de grandes sumas de dinero.

Una historia que inició con amor… y terminó en ruina

En entrevista con DPC de Imagen Televisión, la víctima —quien pidió permanecer en el anonimato— relató cómo conoció al estafador a través de una aplicación de citas. El sujeto, que se presentó como un hombre atractivo, exitoso y confiable, la convenció rápidamente de llevar la conversación a WhatsApp, una táctica común para evitar dejar rastros.

Ya en la plataforma privada, el individuo la invitó a invertir en su supuesto negocio digital, comenzando con 100 dólares (alrededor de 2 mil pesos mexicanos). Le mostró una tienda en línea y supuestas ganancias del 20%. Al ver reflejadas esas “utilidades”, la víctima se sintió segura y aumentó el monto de inversión, convencida de que se trataba de una operación legítima.

Sin embargo, después de cuatro meses, al intentar retirar su dinero, la plataforma le notificó que tenía “pedidos atrasados” y debía pagar penalizaciones para liberar los fondos. Fue entonces cuando comprendió que había sido víctima de una estafa.

“Cuando me di cuenta, ya no iba a poder retirar nada. Ya había pedido dinero al banco, a mis hermanos… ya estaba hasta el cuello”, lamentó.

¿Cómo protegerse ante esta nueva amenaza digital?

Autoridades y expertos en ciberseguridad advierten que este tipo de fraudes están en aumento y recomiendan seguir las siguientes medidas de prevención:

  • Desconfiar de personas que prometen inversiones rápidas, fáciles y sin riesgo.
  • Verificar la legalidad de las plataformas financieras a través de organismos oficiales como la Condusef.
  • No compartir información bancaria o personal con desconocidos en línea.
  • Denunciar cualquier intento de fraude a la Condusef (55 53 400 999) o ante las autoridades locales correspondientes.

Este caso es solo un ejemplo de cómo el amor digital puede convertirse en una trampa financiera. La recomendación más importante: mantener siempre el sentido crítico y no bajar la guardia, incluso en asuntos del corazón.