Una sola caída para afectarlos a todos. Amazon Web Services (AWS), la mayor plataforma de infraestructuras en la nube del mundo, sufrió este martes una importante interrupción global que dejó fuera de servicio durante horas a miles de plataformas tecnológicas y afectó a millones de usuarios en todo el planeta.

Durante la mañana, el portal Downdetector comenzó a registrar una avalancha de avisos por errores en múltiples servicios. Ticketmaster no podía vender entradas, el editor gráfico online Canva estaba inoperativo y los pagos a través de datáfonos se convirtieron en un caos en supermercados, cafeterías y tiendas, tanto en España como en numerosos países.

Aunque AWS aseguró hacia las 13:00h que el problema estaba “totalmente mitigado”, muchos servicios continuaron experimentando fallos a lo largo del día. Entre los afectados se encontraron plataformas tecnológicas, aerolíneas, servicios financieros e incluso los propios servicios de Amazon, como Alexa o Prime Video. También resultaron perjudicados sistemas de pago como Redsys, servicios de Microsoft 365, videojuegos populares como Fortnite o Roblox, y aerolíneas como United y Delta.

En el ámbito cultural, la caída tuvo efectos colaterales: Ticketmaster y otros portales de venta de entradas sufrieron interrupciones que obligaron, por ejemplo, a La Oreja de Van Gogh a retrasar la venta de entradas para sus conciertos tras el regreso de Amaia Montero.

Según explicó Amazon, la incidencia se originó en su centro de datos de la región norte de Virginia (EE. UU.), una de las más antiguas y con mayor tráfico de la compañía. El fallo afectó la red interna de su sistema Elastic Compute Cloud (EC2), generando errores en la conectividad y en la interfaz de programación de aplicaciones (API). AWS implementó medidas de mitigación adicionales para estabilizar el tráfico y evitar nuevas sobrecargas.

De acuerdo con la BBC, el incidente se debió a una interrupción del Sistema de Nombres de Dominio (DNS), que actúa como un “mapa” para dirigir el tráfico en Internet. Aunque las plataformas afectadas funcionaban correctamente, el sistema no lograba ubicarlas para redirigir las conexiones. Este tipo de fallos puede deberse a tareas de mantenimiento, errores humanos en la configuración o, en algunos casos, a ciberataques —aunque en este caso no se ha reportado evidencia de ello.

Los expertos señalan que este episodio pone de manifiesto los riesgos de la excesiva dependencia global de un solo proveedor de servicios en la nube. Millones de empresas confían en AWS, y solo existen pocas alternativas de alcance similar, como Microsoft Azure o Google Cloud Platform.

A pesar de la magnitud de la caída, las acciones de Amazon cerraron la jornada con una subida del 0,8 % en la bolsa de Nueva York, reflejando la confianza de los inversores en la rápida respuesta de la compañía y en la solidez de su infraestructura. AWS sigue siendo, con diferencia, la red de servidores en la nube más grande y dominante del mundo.