El proceso burocrático y los casos de corrupción que marcaron al extinto Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden) provocaron que miles de familias damnificadas esperaran meses para recibir ayuda, reveló la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Por: Agencias
Ciudad de México; sábado, 25 de octubre de 2025.- Buenrostro detalló que entre 2000 y 2009 el procedimiento para liberar recursos del Fonden se volvió tan lento que las emergencias llegaban a atenderse hasta 120 días después de ocurridas. “El Fonden nació con la idea de atender emergencias, pero se volvió un mecanismo opaco, lleno de irregularidades y de uso político”, afirmó.
La funcionaria recordó que en el sexenio de Vicente Fox, la entonces coordinadora de Protección Civil, Carmen Segura Rangel, fue señalada por compras con sobreprecio de hasta 374% en medicamentos y materiales de curación. La Auditoría Superior de la Federación detectó observaciones por 182 millones de pesos, y aunque Segura fue inhabilitada por 10 años, en 2006 la Secretaría de Gobernación dejó sin efecto las sanciones.
Las anomalías continuaron durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. En 2010, tras las inundaciones en Veracruz, el Congreso estatal autorizó recursos adicionales para obras de reconstrucción que no avanzaron. Una auditoría reveló que el gobierno de Javier Duarte, entonces militante del PAN no ejerció ni devolvió 531.7 millones de pesos del Fonden.
En el sexenio de Peña Nieto, los huracanes Ingrid y Manuel (2013) evidenciaron nuevamente la ineficacia del fideicomiso: los 29 comités de daños tardaron hasta 119 días en iniciar la atención a los damnificados, mientras que la Conagua demoró 161 días en comprobar el gasto ejercido.
De forma inusual, Buenrostro destacó que, en 2018, año electoral, se registró un incremento atípico de declaratorias de desastre: 46 de 57 correspondieron a olas de calor, un hecho que calificó como “curioso”.
Con estos antecedentes, la secretaria reiteró que el Fonden se convirtió en un símbolo de opacidad, sobreprecios y uso político de los recursos públicos destinados a la atención de emergencias.







