La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a esperar y mantener la prudencia ante la reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de romper las negociaciones comerciales con Canadá. Desde Palacio Nacional, la mandataria afirmó que México mantiene un avance significativo en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“Vamos a esperar. Ayer hizo estas publicaciones en su red social y vamos a ver cómo avanza la relación con Canadá. En el caso de México, estamos muy adelantados”, expresó durante su conferencia matutina.

Sheinbaum informó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, participará la próxima semana en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) para sostener reuniones con funcionarios de la administración estadounidense y cerrar los acuerdos pendientes.

“El secretario va a APEC para tener reuniones con la Administración del Presidente Trump y cerrar algunos puntos que faltan. Vamos muy bien en las revisiones que ellos plantearon; muchas de las observaciones las consideramos infundadas, pero el proceso va bastante adelantado”, explicó.

Al ser cuestionada sobre si México podría negociar de manera independiente con Canadá en caso de que el T-MEC se fracture, la presidenta pidió “no adelantarse” y esperar la evolución de la relación bilateral entre Washington y Ottawa.

La crisis diplomática surgió luego de que Trump anunciara en Truth Social el fin inmediato de las conversaciones con Canadá, acusando a autoridades canadienses de “tergiversar” la imagen y palabras del expresidente Ronald Reagan en una campaña publicitaria contra los aranceles.

La Fundación Ronald Reagan señaló que evalúa acciones legales, mientras que el gobierno estadounidense reimpuso aranceles al acero, aluminio y productos agrícolas canadienses, desatando preocupación entre empresas de ambos países por el posible impacto en las cadenas de suministro y en los precios de insumos clave, especialmente para la industria automotriz y alimentaria.

Analistas consideran que la medida tiene también un trasfondo político interno, ya que el endurecimiento hacia Canadá refuerza la narrativa “America First” de Trump, aunque podría generar nuevas tensiones con uno de los aliados históricos de Estados Unidos.