A pocos días de la explosión e incendio que cobró la vida de 23 personas en una tienda Waldo’s del centro de Hermosillo, un testimonio difundido en redes sociales ha provocado indignación y consternación en todo el país.

En un video publicado en su cuenta de Instagram, Xenia Flores, ex empleada del establecimiento siniestrado, reveló que durante una reunión de trabajo, sus supervisores les pidieron anotar cómo iban vestidas y qué objetos personales llevaban “por si se quemaba todo”.

“Nos reunieron para decirnos que anotáramos nuestras pertenencias, cómo íbamos vestidas ese día, por si algo pasaba y se quemaba todo. En ese momento me pareció muy raro… nunca imaginé que algo así pudiera suceder realmente”, relató Flores visiblemente afectada.

La joven contó que comenzó a trabajar en la tienda el 18 de julio de 2024, y que apenas diez días después, el 28 de julio, tuvo lugar aquella reunión encabezada por su supervisora y el gerente. Su testimonio, que rápidamente se viralizó en Instagram, TikTok y X (antes Twitter), ha desatado una ola de reclamos por presunta negligencia y omisión institucional.

El Gobierno de Sonora confirmó que desde 2021, la sucursal de Waldo’s operaba sin autorización de Protección Civil, lo que ha intensificado las críticas hacia la empresa y las autoridades locales.

Flores aseguró que le resultó difícil grabar el video por la carga emocional que implicaba, pero lo hizo con la esperanza de que “se haga justicia para todas las familias que perdieron a un ser querido”.

Mientras las investigaciones continúan, el testimonio de la ex empleada se ha convertido en símbolo del reclamo ciudadano por condiciones laborales seguras y la exigencia de responsabilidades ante una tragedia que, según muchos, pudo haberse evitado.