El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, anunció una reducción del 10% en los vuelos programados en 40 ubicaciones del país, como medida preventiva ante la fatiga del personal de control aéreo, provocada por el cierre gubernamental que mantiene a los controladores sin salario desde hace un mes.
Según Duffy, los controladores han dejado de recibir dos pagos consecutivos, lo que ha incrementado los reportes de cansancio y estrés entre quienes garantizan la seguridad del espacio aéreo. “Nuestra prioridad es la seguridad de los pasajeros, incluso si eso implica cancelaciones o retrasos”, afirmó el funcionario.
El administrador de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bryan Bedford, explicó que los indicadores tempranos de fatiga fueron detectados a través de reportes voluntarios de seguridad presentados por pilotos comerciales. La reducción de vuelos busca prevenir incidentes antes de que se manifiesten problemas operativos graves.
Bedford calificó la situación como “sin precedentes” en sus 35 años de carrera, y aseguró que el sistema aéreo estadounidense sigue siendo extremadamente seguro. Añadió que la medida es proactiva, no una respuesta a un evento de riesgo ya ocurrido.
La FAA señaló que, pese a un incremento del 20% en controladores graduados este año, el sistema aún enfrenta un déficit de 2,000 profesionales, lo que agrava la presión sobre el personal activo. Para retener a los controladores con experiencia, la agencia ha ofrecido un bono del 20% a quienes están en edad de jubilación.
El Departamento de Transporte y la FAA trabajan con las aerolíneas para coordinar la implementación de la reducción y minimizar las disrupciones en los servicios. “Monitoreamos la situación de forma horaria”, subrayó Duffy, destacando que las medidas se ajustarán conforme evolucione el cierre gubernamental.





