La tensión entre Estados Unidos y Venezuela aumentó significativamente tras la confirmación del despliegue del portaaviones USS Gerald Ford en el mar Caribe, cerca de las costas venezolanas. La medida, ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump, fue confirmada este martes por el Pentágono, según reportó la agencia de noticias Reuters.
El Gerald Ford, considerado el portaaviones más grande y moderno del mundo, cuenta con más de 5,000 tripulantes, un reactor nuclear y capacidad para albergar más de 75 aeronaves militares, entre ellas cazas F-18 Super Hornet y aviones de alerta temprana E-2 Hawkeye. Además, posee sistemas avanzados de radar que permiten controlar el tráfico aéreo y marítimo en amplias zonas del Caribe.
Este movimiento militar se suma al despliegue ya existente en la región, compuesto por ocho buques de guerra, un submarino nuclear y aviones F-35, todos bajo el mando del Comando Sur de Estados Unidos, cuya jurisdicción abarca gran parte del Atlántico y América Latina.

De acuerdo con el Pentágono, el envío del Gerald Ford tiene como objetivo “desarticular el tráfico de drogas y debilitar las organizaciones criminales transnacionales”. En el marco de esta operación, el ejército estadounidense ha realizado 19 ataques contra presuntas “narcolanchas” en el Caribe, con un saldo de 76 personas muertas.
El despliegue del portaaviones marca un nuevo punto de fricción en las relaciones entre Washington y Caracas, en medio de crecientes tensiones políticas y acusaciones mutuas sobre el narcotráfico y la injerencia militar en la región.





