El senador estadounidense Ron Wyden inició una investigación sobre el contrabando de combustible entre Estados Unidos y México, presuntamente vinculado a cárteles mexicanos, al enviar cartas a siete grandes compañías de transporte marítimo para exigirles información sobre sus controles internos.

Por: Agencias

Washington, EUA; sàbado, 20 de diciembre del 2025.- La indagatoria surge en un contexto en el que el robo y contrabando de combustible se ha convertido en la segunda mayor fuente de ingresos de los cárteles mexicanos, sólo detrás del narcotráfico, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. De acuerdo con autoridades y una investigación de Reuters, las organizaciones criminales se han infiltrado en el sector energético de Norteamérica, utilizando redes de transporte por tierra, ferrocarril y mar, con la participación de actores de la industria, algunos de ellos de manera involuntaria.

Las cartas fueron enviadas a las empresas Torm, International Seaways, Norden, CMB.Tech, Frontline, Teekay y Scorpio, a quienes Wyden solicitó detalles sobre sus procesos de diligencia debida antes del 10 de enero de 2026. Ninguna de las compañías ha sido acusada formalmente de irregularidades.

El esquema de contrabando se basa principalmente en la evasión del impuesto especial (IEPS) que México aplica a combustibles importados. Los cargamentos son declarados falsamente como productos exentos del gravamen, lo que permite ahorros millonarios por embarque. Según fuentes oficiales, las importaciones ilegales representan hasta un tercio del mercado mexicano de diésel y gasolina, con un valor anual superior a los 20 mil millones de dólares.

Autoridades estadounidenses y mexicanas señalan al Cártel Jalisco Nueva Generación como el principal operador de este negocio ilícito y el único que emplea petroleros para el contrabando. Wyden subrayó que combatir esta actividad es clave para debilitar las finanzas de los cárteles y limitar su capacidad para traficar drogas hacia Estados Unidos.