El cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercer objeto de este tipo detectado por la humanidad, alcanzó su máximo acercamiento a la Tierra durante la madrugada del viernes 19 de diciembre de 2025, pasando más cerca de lo que inicialmente había pronosticado la NASA.
De acuerdo con el Laboratorio de Astronomía Solar de la Academia de Ciencias de Rusia, el cometa pasó a una distancia aproximada de 268 millones 918 mil kilómetros de nuestro planeta a las 7:16 horas de Moscú, lo que corresponde a las 22:00 horas del jueves 18 de diciembre en México. Aunque el acercamiento fue mayor al previsto —la NASA había estimado unos 270 millones de kilómetros—, los científicos recalcaron que no representa ningún riesgo para la Tierra.
“Una distancia enorme desde el punto de vista de la escala terrestre, pero absolutamente ínfima desde el punto de vista de las distancias interestelares”, señalaron especialistas rusos.
El cometa fue descubierto el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS (Sistema de Alerta Final de Impacto Terrestre de Asteroides). Desde entonces, ha sido observado tanto por astrónomos profesionales como aficionados, quienes incluso detectaron cambios químicos en la coma del cometa durante su paso por el sistema solar.
En su recorrido, el cuerpo celeste tuvo su mayor acercamiento a un planeta el pasado 3 de octubre de 2025, cuando pasó a unos 30 millones de kilómetros de Marte, según datos de la NASA. Su siguiente encuentro relevante será con Júpiter, el próximo 16 de marzo de 2026, a una distancia aproximada de 54 millones de kilómetros.
Actualmente, el cometa ya se aleja de la Tierra y se encuentra a más de 340 millones de kilómetros del Sol. Además, los científicos estiman que ha acelerado su velocidad, desplazándose a 239 mil kilómetros por hora, es decir, 66.6 kilómetros por segundo. Tras su paso por Júpiter, el cometa continuará su viaje hacia el espacio profundo, donde no volverá a ser observado.






