El gobierno del presidente Donald Trump planea habilitar almacenes industriales para detener hasta 80 mil personas migrantes como parte de una estrategia para acelerar las deportaciones en Estados Unidos
Por: Agencias
Washington, EUA; sàbado, 27 de diciembre del 2025.- El plan contempla la reconversión de grandes instalaciones ubicadas cerca de centros logísticos en estados como Virginia, Texas, Luisiana, Arizona, Georgia y Misuri.
De acuerdo con The Washington Post, la administración federal busca empresas contratistas que participen en la reestructuración del sistema de detención migratoria. Paralelamente, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) impulsa un programa de cazarrecompensas que ha generado millonarias ganancias para compañías privadas.
Registros de contratación revisados por The Intercept indican que al menos 10 empresas han recibido más de un millón de dólares hasta ahora, aunque se estima que los contratos podrían superar los mil millones de dólares para 2027. Los documentos señalan que la agencia planea localizar y detener a cerca de 1.5 millones de personas migrantes, y que uno de los contratos más grandes alcanzaría los 365 millones de dólares.
En el marco de esta política, el gobierno ordenó el despliegue de 350 elementos de la Guardia Nacional en Nueva Orleans antes de fin de año. Según The Guardian, esta acción se suma a una operación encabezada por la Patrulla Fronteriza con el objetivo de detener a 5 mil personas. El Pentágono informó que las tropas permanecerán en la ciudad hasta febrero.
En otros frentes, una jueza federal rechazó una demanda de la Cámara de Comercio de Estados Unidos contra la tarifa de 100 mil dólares impuesta a visas para trabajadores extranjeros altamente calificados, al considerar que el Congreso otorgó al presidente facultades para establecer dichas restricciones.
Asimismo, Estados Unidos firmó un acuerdo con Palau por 7.5 millones de dólares para que el país insular reciba a 75 personas deportadas. Finalmente, durante su mensaje navideño, Donald Trump reiteró su discurso contra la migración, la izquierda política y las personas transgénero, afirmando que su gobierno ha puesto fin a las fronteras abiertas.






