La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó este lunes que exista riesgo de una invasión por parte de Estados Unidos y afirmó que, por ahora, no tiene prevista una llamada con su homólogo estadounidense, Donald Trump, pese a recientes declaraciones del mandatario republicano sobre la situación de seguridad en México.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que no considera seria la posibilidad de una intervención militar estadounidense en territorio mexicano. “Yo no creo en la invasión, no creo ni siquiera que sea algo que ellos lo estén tomando muy en serio”, afirmó, al referirse a planteamientos surgidos desde Estados Unidos tras un operativo militar en Venezuela.

La mandataria reiteró que la relación bilateral se basa en la cooperación, pero sin subordinación. En ese sentido, subrayó que México mantiene coordinación con el gobierno estadounidense en temas de capacitación, intercambio de información y comunicación, aunque rechazó de manera tajante cualquier tipo de intervención armada.

Sheinbaum señaló que Trump ha insistido en diversas ocasiones en permitir el ingreso del Ejército estadounidense a México, propuesta que ha sido rechazada de forma firme por su gobierno. “Defendemos nuestra soberanía y, además, no es necesario”, puntualizó.

Asimismo, sostuvo que la violencia relacionada con el crimen organizado no se resuelve mediante invasiones, sino a través de una estrategia integral. Detalló que su administración trabaja bajo cuatro ejes: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia y la investigación, y coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales.

Las declaraciones de la presidenta se dan luego de que Trump afirmara que “hay que hacer algo con México” debido al tráfico de drogas hacia Estados Unidos, comentarios realizados un día después de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense en Caracas.

Finalmente, Sheinbaum insistió en que la cooperación con Estados Unidos es necesaria y positiva, pero dejó claro que la intervención militar “no es una opción” para México.