La NASA ha iniciado la cuenta atrás para la misión Artemis II con el traslado y posicionamiento del cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orion en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy, en Florida. Esta compleja operación, que puede extenderse hasta 12 horas, constituye un paso clave previo al lanzamiento, previsto a partir del 6 de febrero.
Artemis II llevará a cuatro astronautas en un vuelo tripulado alrededor de la Luna, marcando el primer viaje humano más allá de la órbita terrestre desde 1972. La misión tendrá una duración aproximada de 10 días y servirá para probar los sistemas de la nave Orion de cara a Artemis III, que contempla el regreso del ser humano a la superficie lunar después de más de cinco décadas, hacia finales de esta década.
El comandante de la misión será Reid Wiseman, con Victor Glover como piloto. Los especialistas de misión son Christina Koch, ingeniera y poseedora del récord del vuelo espacial continuo más largo realizado por una mujer, y Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), que participa en el programa Artemis.
Tras el despegue, la nave Orion realizará primero una órbita completa alrededor de la Tierra antes de dirigirse hacia la Luna, a la que rodeará a una distancia aproximada de 10.000 kilómetros. Posteriormente, la cápsula regresará a la Tierra y amerizará en el océano Pacífico oriental, cerca de la costa de San Diego.
Jacob Bleacher, científico jefe de exploración de la NASA, calificó la misión como un “momento histórico” para la agencia y para el futuro de la exploración espacial. Según afirmó, Artemis II representa el primer paso hacia una presencia humana sostenida en la Luna y podría ofrecer una oportunidad única para observar directamente el hemisferio lejano del satélite, una región nunca vista por seres humanos desde la Tierra.
El programa Artemis es la gran apuesta espacial de Estados Unidos para volver a la Luna mediante una serie de tres misiones tripuladas, compitiendo directamente con los planes de China, que aspira a lograr un alunizaje tripulado en la década de 2030. La misión Artemis II pondrá a prueba los sistemas de soporte vital de la nave Orion, acoplada al módulo de servicio de la Agencia Espacial Europea (ESA), y demostrará las capacidades necesarias para vivir y trabajar en el espacio profundo.
El cohete SLS y la cápsula Orion ya fueron probados con éxito durante la misión no tripulada Artemis I en 2022, allanando el camino para este esperado regreso humano a la exploración lunar.




