Al menos 40 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas tras el descarrilamiento y choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido en la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, informaron autoridades locales.
De acuerdo con el último balance oficial, el accidente dejó 123 personas lesionadas, de las cuales cinco se encuentran en estado muy grave y 24 graves, incluidos cuatro menores de edad. Un total de 73 heridos permanecen hospitalizados en centros médicos de Córdoba y Andújar.

Los trabajos de rescate continuaban la mañana de este lunes, mientras equipos de emergencia, Guardia Civil y Defensa Civil laboraron durante toda la noche en la zona del siniestro. La Cruz Roja Española instaló un centro de ayuda en Adamuz para brindar asistencia y orientar a familiares de las víctimas.

Así ocurrió el accidente
El siniestro se registró el domingo a las 19:39 horas, cuando un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 con destino a Madrid y transportaba a 317 pasajeros, descarriló sus tres últimos vagones. Estos invad/fwieron la vía contigua, por donde circulaba un tren Alvia de Renfe con destino a Huelva, provocando el choque entre ambos convoyes.
Como consecuencia del impacto, los dos primeros vagones del tren de Renfe fueron proyectados y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el accidente como “raro y difícil de explicar”, al señalar que el tren involucrado es relativamente nuevo y que la infraestructura había sido renovada recientemente. Asimismo, advirtió que la cifra de fallecidos no es definitiva y podría aumentar.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó que se trata de “una noche de profundo dolor” y canceló su agenda para seguir de cerca las labores de atención y coordinación entre las autoridades competentes.





