Mayúsculo escandalo ha causado entre los nayaritas, la denuncia pública de Rodrigo González al revelar que la alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce de acuerdo a su declaración patrimonial adquirió una mansión mediante “un supuesto préstamo bancario” DE 32 MILLONES DE PESOS

Tepicenses sospechan que dichos recursos en adquirir esta mansión podrían ser de procedencia ilícita.

La alcaldesa de Tepic tiene la obligación legal de como y de donde salieron dichos recursos

Los Nayaritas se preguntan en donde están y que hacen, la contraloría dele estado la ASEN y el SAT

Por: Olympe Rodríguez de Gouges

Tepic, Nayarit; viernes, 23 de enero del 2026.- El presidente de la Comisión de la Verdad, Rodrigo González Barrios, reveló que la alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce, obtuvo en 2025 un crédito por 32 millones de pesos para adquirir una vivienda que no figuraba en su declaración patrimonial de 2024, lo que encendió las alertas sobre el origen real de ese patrimonio y abrió un fuerte debate público sobre la congruencia entre sus ingresos como funcionaria y el tamaño del financiamiento adquirido.

Los propios documentos oficiales muestran que la propiedad aparece de manera repentina en el ejercicio 2025, además de encontrarse prácticamente escondida en el portal de transparencia del Ayuntamiento de Tepic, un detalle que refuerza la percepción de opacidad y alimenta las sospechas sobre un posible manejo discrecional de la información patrimonial que por ley debe ser clara, accesible y verificable para la ciudadanía.

La pregunta central sigue sin respuesta: ¿qué banco otorgó un préstamo de ese tamaño a una funcionaria pública y con qué ingresos se cubren esas mensualidades? El monto es casi tres veces superior al que han utilizado figuras políticas de alto nivel para adquirir viviendas de lujo en otros estados del país, lo que vuelve aún más relevante conocer las condiciones del crédito, los plazos, las garantías y la capacidad real de pago que se declaró ante la institución financiera.

González Barrios aseguró que, si la presidenta municipal opta por acudir a los tribunales por presunta difamación, el proceso sería la vía ideal para que los tepicenses y los mexicanos conozcan, con pruebas y números en la mano, de dónde proviene el dinero que hoy sostiene un patrimonio que, por la magnitud de las cifras involucradas, huele más a escándalo que a transparencia.

La controversia ya empieza a generar inquietud entre ciudadanos y sectores sociales de Tepic, quienes se preguntan cómo una presidenta municipal puede acceder a un financiamiento de ese tamaño mientras miles de familias apenas logran aspirar a un crédito básico para vivienda, convirtiendo este caso en un símbolo de la distancia entre el discurso oficial de austeridad y la realidad patrimonial que hoy exhiben los propios registros públicos.

En este contexto, resulta inevitable mirar hacia el propio proceso bancario: cuando una persona —y más aún un político— solicita un crédito, el banco evalúa cuánto gana, qué capacidad real de pago tiene y qué bienes ofrece como garantía; por eso, aun con un ingreso cercano a los 90 mil pesos mensuales, una deuda de 32 millones tomaría cerca de 80 años en liquidarse, lo que deja una pregunta final que ya nadie puede esquivar: ¿qué patrimonio se puso sobre la mesa y qué fue lo que realmente convenció al banco para soltar un préstamo de ese tamaño? ¿Se atreverá Geraldine Ponce a esclarecer este tema ante la ciudadanía? Será muy interesante verlo.