La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener la tasa de interés interbancaria en 7.00 por ciento, con lo que puso fin a una racha de 12 recortes consecutivos, de acuerdo con su comunicado de política monetaria publicado este jueves.

Por: Agencias

Ciudad de México; viernes, 06 de febrero del 2026.-El banco central también ajustó al alza sus pronósticos de inflación, al señalar un comportamiento más persistente de la inflación subyacente. Banxico indicó que las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 aumentaron, mientras que las de mayor plazo permanecieron relativamente estables, aunque aún por arriba de la meta de 3 por ciento.

“Los pronósticos de las inflaciones general y subyacente se ajustaron al alza entre el primer trimestre de 2026 y el primero de 2027, resultado principalmente de una trayectoria anticipada más elevada para la inflación subyacente”, explicó la institución.

Con estos ajustes, Banxico prevé ahora que la inflación general converja a la meta puntual de 3 por ciento en el segundo trimestre de 2027, y no en el tercer trimestre de 2026 como se estimaba previamente.

La decisión se da pese a que la inflación general mostró una ligera desaceleración al pasar de 3.80 por ciento en noviembre de 2025 a 3.77 por ciento en la primera quincena del presente año. No obstante, la inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles— registró un incremento de 4.43 a 4.47 por ciento, tras ubicarse en 4.33 por ciento en diciembre.

Banxico advirtió además que persiste un entorno de elevada incertidumbre, derivado principalmente de tensiones comerciales y conflictos geopolíticos, los cuales representan riesgos a la baja para la actividad económica y posibles presiones inflacionarias. Entre los riesgos globales destacó el escalamiento de disputas comerciales y el agravamiento de conflictos internacionales, con efectos potenciales en la inflación, el crecimiento económico y la volatilidad financiera.

El banco central identificó como riesgos al alza para la inflación la persistencia de la inflación subyacente, presiones de costos, una posible depreciación del peso, disrupciones por conflictos geopolíticos o políticas comerciales, así como afectaciones climáticas. A la baja, señaló una actividad económica menor a la prevista, un menor traspaso de costos y una eventual apreciación de la moneda nacional.

“Los pronósticos reflejan una disminución más gradual de lo previsto en la inflación de servicios. El balance de riesgos es más equilibrado, pero mantiene un sesgo al alza”, puntualizó Banxico, al tiempo que advirtió que los cambios de política económica de la administración estadunidense continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones.

La decisión de mantener la tasa de referencia fue unánime, y responde a la evaluación del panorama inflacionario, los ajustes en las previsiones, los cambios fiscales implementados a inicios de año, el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad de la actividad económica y el grado de restricción monetaria vigente.

“Hacia adelante, la Junta de Gobierno valorará realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia, con el objetivo de propiciar una convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3 por ciento en el plazo previsto”, concluyó el banco central.