La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abre un escenario de incertidumbre dentro de una de las estructuras criminales más poderosas de México.
Por: Agencias
Ciudad de Mèxico; lunes, 23 de febrero del 2026.- Analistas advierten que podría generarse una pugna interna por el control, con posibles reacomodos regionales y disputas violentas por las “plazas” estratégicas.
¿Sucesión en el círculo familiar?
Una sucesión directa parece complicada. Su hijo, Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, cumple cadena perpetua en Estados Unidos, lo que reduce la viabilidad de un relevo inmediato desde esa línea.
En este contexto, reportes de inteligencia citados por medios apuntan a Juan Carlos Valencia González, hijastro de “El Mencho”, conocido como “El 03” o “R3”, como posible relevo. Se le atribuye la creación y coordinación del llamado Grupo Élite, considerado el brazo armado más táctico del CJNG, responsable de operaciones estratégicas y control territorial en zonas en disputa.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) ofrece una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura.
No obstante, especialistas señalan que “R3” podría carecer del consenso necesario entre las distintas facciones, lo que abriría la puerta a una lucha de poder fuera del núcleo familiar.
Otros posibles aspirantes
Dada la estructura descentralizada del CJNG, otras figuras con peso operativo podrían intentar asumir el liderazgo o negociar un reparto regional:
Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, señalado como operador logístico y responsable de la administración territorial.
Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, vinculado al ala militar, reclutamiento y entrenamiento.
Julio Alberto Castillo Rodríguez, “El Chorro”, yerno de “El Mencho”, con influencia en operaciones financieras y presencia en el puerto de Manzanillo.
Ricardo Ruiz Velasco, alias “Doble R”, con operaciones en la zona metropolitana de Guadalajara, uno de los principales bastiones del grupo.
En conjunto, el escenario apunta a una etapa de reconfiguración interna cuyo desenlace dependerá de la capacidad de estos actores para consolidar alianzas y evitar fracturas que puedan traducirse en un incremento de la violencia.






