La selección de México tuvo una actuación contundente al derrotar por nocaut 16-0 a Brasil, en un partido que terminó anticipadamente gracias a la llamada mercy rule o regla de piedad, que se aplica cuando un equipo toma una ventaja amplia después de la quinta entrada.

El ataque mexicano comenzó temprano. En el segundo episodio, Jarren Durán conectó un home run al primer lanzamiento, ampliando la ventaja a 5-0. La ofensiva continuó en el cuarto inning cuando el propio Durán pegó un doblete que llevó al plato a Alek Thomas y Joey Ortiz.

En ese mismo episodio, Alejandro Kirk conectó un cuadrangular que impulsó tres carreras, con Durán y Randy Arozarena en base. Además, Nacho Álvarez anotó tras un wild pitch, colocando la pizarra 11-0 a favor de México.

La ofensiva no se detuvo. En la quinta entrada, Alexis Wilson conectó una línea al fondo del parque que impulsó a Joey Meneses para sumar otra carrera. En el sexto episodio, Thomas volvió a aparecer con un cuadrangular de dos carreras, mientras Julián Ornelas también se voló la barda para sellar el contundente 16-0.

El encuentro finalizó antes de tiempo debido a la regla de piedad, que establece que un juego termina si un equipo tiene 15 carreras de ventaja después de la quinta entrada. También puede aplicarse si la diferencia es de 10 carreras a partir del séptimo inning, por lo que con la ventaja mexicana era prácticamente imposible que el partido llegara hasta el noveno episodio.

Tras esta victoria, México enfrentará este lunes a Estados Unidos en un duelo por el liderato del Grupo B. Posteriormente, el miércoles se medirá ante Italia, que hasta el momento también mantiene marca de 2-0 en el torneo.