La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció el “Plan B” con el que busca disminuir los privilegios de funcionarios públicos, partidos políticos y órganos electorales, así como ampliar la participación ciudadana en temas clave
Por: Arcelia García Ortega
Tepic, Nayarit; viernes, 13 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, detalló este jueves los objetivos de la reforma electoral que presentó recientemente y anunció el “Plan B”, cuyo propósito es disminuir los privilegios de funcionarios públicos, partidos políticos y órganos electorales, así como ampliar la participación ciudadana en temas clave.
Durante su mensaje, la mandataria explicó que la reforma buscaba corregir desigualdades en el uso de recursos públicos. “Al pueblo de México le parece excesivo que los consejeros del INE sigan ganando más que la Presidenta, o que se destinen grandes recursos a los partidos políticos mientras los municipios carecen de servicios básicos como agua, drenaje y bacheo”, señaló.
Sheinbaum destacó que la propuesta original fue respaldada únicamente por Morena, algunos diputados del Verde y un legislador del PT, mientras que el resto de los partidos, incluyendo PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, votaron en contra. Ante esto, la presidenta afirmó que el Plan B continuará con la misma finalidad: “seguir disminuyendo los privilegios que todavía existen en los Congresos locales y en los municipios, y fortalecer la participación popular”.
Entre los ejemplos mencionados, Sheinbaum señaló que el costo por legislador varía de manera excesiva entre estados: en Baja California, cada legislador cuesta 34.8 millones de pesos; en Colima, 5.1 millones; y en Morelos, 31.8 millones. Asimismo, criticó la cantidad de regidores en algunos municipios, como Monterrey con 28 y Acapulco con 20, y propuso establecer topes para que los recursos excedentes se destinen a obras y servicios públicos locales.
Otro objetivo del Plan B es ampliar la participación ciudadana a través de consultas populares sobre algunos temas electorales, permitiendo que la ciudadanía decida sobre montos asignados a partidos políticos y otros asuntos que no afectan directamente a la soberanía nacional. Además, se planteó la posibilidad de adelantar la revocación de mandato presidencial al tercer año, en lugar del cuarto, para dar mayor control a la población sobre el desempeño del gobierno.
“La esencia del Plan B es la misma que la de la reforma: reducir privilegios y garantizar que el recurso público se utilice principalmente en beneficio de la gente, en programas de bienestar, educación, salud y servicios básicos”, concluyó la presidenta. Espera que pase la segunda propuesta, aún no sabe si la enviará al Congreso de la Unión o al Senado, la presidenta declaró: “Y yo espero que pase. Si no pasa, tampoco pasa nada”. Agregó que si algo ha demostrado la Cuarta Transformación es: que la honestidad da resultados, que la Austeridad Republicana da resultados, que acabar con los privilegios da resultados. “Vamos a avanzar, todos los partidos. ¿Quién va a estar en desacuerdo de disminuir montos de la Cámara de Diputados, de los diputados locales, para darle recurso a su municipio? Nadie se lo está llevando a la Federación, eh; no, no, no.Regidor, si son 5 regidores, lo que se ahorran de los otros 15: para obra pública del municipio, para baches, para tapar los baches del municipio. ¿Quién puede estar en desacuerdo?
Que, lo que se ahorren de los bonos que se dan, los regidores, que se vaya, ¿a qué? a drenaje, a luminarias, en vez de a bonos y… Entonces, no se nos olvide cuál es el objetivo de la Transformación: erradicar el régimen de corrupción y privilegios. Y vamos avanzando. Hemos avanzado mucho y todavía nos falta”, recalcó.





