Directivos de las principales empresas petroleras de Estados Unidos advirtieron al gobierno del presidente Donald Trump sobre el riesgo de que la crisis energética mundial empeore debido al conflicto con Irán y la interrupción del transporte de crudo en el Golfo Pérsico.

Por: Agencias

Washington, D.C.; martes, 17 de marzo del 2026.- De acuerdo con reportes periodísticos, ejecutivos de compañías como ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips sostuvieron reuniones en la Casa Blanca durante la semana pasada para discutir la situación energética global. En esos encuentros señalaron que la interrupción del flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, podría generar fuerte volatilidad en los mercados.

Por esta vía estratégica circula cerca del 20 % del petróleo que se comercia globalmente, por lo que cualquier bloqueo afecta directamente la oferta de energía a nivel internacional.

Los ejecutivos también alertaron sobre el riesgo de que los especuladores impulsen aún más los precios del crudo y provoquen escasez de productos refinados. En un escenario extremo, el precio del barril podría alcanzar hasta 120 dólares, lo que, según analistas, tendría consecuencias negativas para la economía global.

Ante esta situación, la administración estadounidense evalúa distintas medidas para contener el impacto en los mercados. Entre ellas se encuentran liberar reservas estratégicas de petróleo, reducir o suspender temporalmente sanciones a países productores y aumentar el suministro desde otras regiones.

Sin embargo, funcionarios reconocen que estas acciones podrían no ser suficientes si no se restablece el tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz. Mientras tanto, el Pentágono analiza opciones para reabrir esta ruta clave para el comercio energético mundial.

A pesar de las advertencias de la industria, el presidente Trump ha minimizado públicamente la gravedad de la situación, señalando que Estados Unidos es uno de los mayores productores de petróleo y que los altos precios pueden generar mayores ingresos para el país.

El conflicto en Oriente Medio ya ha provocado fuertes fluctuaciones en los precios del petróleo, que recientemente superaron los 100 dólares por barril y llegaron a acercarse a los 120 dólares, generando preocupación en los mercados internacionales