La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) presentó este martes un ambicioso plan valorado en 20 mil millones de dólares con el objetivo de acelerar el regreso del ser humano a la Luna en 2028, establecer misiones tripuladas periódicas y construir una base lunar permanente en los próximos años.
El anuncio fue realizado por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, quien detalló una estrategia de despliegue por fases considerada la más ambiciosa desde el histórico programa Apollo (1961-1972). Este proyecto contará con la colaboración de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, así como de agencias espaciales internacionales.
Como parte del plan, la NASA prevé realizar alunizajes tripulados cada seis meses una vez completadas las misiones del programa Artemis. El objetivo central es consolidar una presencia humana permanente en la superficie lunar.

Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base, explicó que en una tercera fase se contempla la construcción de una base con tres hábitats capaces de aprovechar recursos del propio satélite, lo que permitiría una mayor autosuficiencia.
Previo a estos avances, la agencia se prepara para el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada del programa, que llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna. El despegue está programado para abril desde Florida.
Además, la NASA informó que el desarrollo de la estación orbital lunar Gateway quedará en pausa para priorizar la infraestructura en la superficie lunar y los sistemas de transporte, aunque no se descarta retomar el proyecto en el futuro.

Con este plan, Estados Unidos busca retomar su liderazgo en la exploración lunar y sentar las bases para una presencia humana sostenida más allá de la Tierra.







