El gobierno de Irán rechazó las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que su administración está avanzando favorablemente en negociaciones con Teherán. A través de un comunicado difundido por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, autoridades iraníes desmintieron cualquier acuerdo y lanzaron un mensaje directo: “No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado”.

El portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya calificó como falsas las afirmaciones de la Casa Blanca y aseguró que actualmente existen “dos frentes: la verdad y la mentira”, acusando a Washington de difundir información engañosa.

Además, Irán advirtió que los precios del petróleo seguirán elevados mientras no se garantice la estabilidad en la región bajo su control. Según el comunicado, ni las inversiones extranjeras ni los precios energéticos regresarán a niveles anteriores hasta que se reconozca el papel de las Fuerzas Armadas iraníes en la estabilidad regional.

Por su parte, Trump reiteró que confía en alcanzar un acuerdo con Irán e incluso afirmó que ha habido un “cambio en el régimen”. También sostuvo que representantes iraníes habrían aceptado no desarrollar armas nucleares y mencionó un supuesto “regalo” relacionado con el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio petrolero mundial.

Sin embargo, Teherán solo reconoció contactos indirectos con Washington y negó rotundamente la existencia de negociaciones formales. El Ejército iraní enfatizó que no habrá acuerdos bajo las condiciones planteadas por Estados Unidos.

En paralelo, las tensiones en el estrecho de Ormuz —donde Irán ha aplicado un bloqueo parcial— han impactado los mercados globales. El precio del barril de Brent superó los 100 dólares, reflejando la incertidumbre energética y provocando caídas en las bolsas internacionales.

De acuerdo con información del diario The New York Times, Estados Unidos habría presentado a Irán una propuesta de 15 puntos para intentar poner fin al conflicto en Medio Oriente, la cual habría sido transmitida a través de Pakistán e incluiría aspectos relacionados con el programa nuclear iraní.