Especialistas advierten que, aunque la vitamina D es esencial para el organismo, su consumo en exceso puede representar un riesgo importante para la salud, especialmente cuando se ingiere mediante suplementos sin supervisión médica.

Por: Agencias

Internacional; martes, 14 de abril del 2026.- De acuerdo con información difundida por Science Alert, altas dosis de esta vitamina pueden resultar tóxicas, sobre todo en poblaciones vulnerables como niños pequeños y adultos mayores.

Conocida como la “vitamina del sol”, el cuerpo humano produce aproximadamente el 90 % de la vitamina D necesaria a través de la exposición a la luz solar, mientras que el resto se obtiene de alimentos como pescados grasos y productos lácteos fortificados.

Este nutriente desempeña funciones clave en el organismo, como facilitar la absorción de calcio, fortalecer el sistema inmunológico y contribuir al crecimiento celular y la actividad neuromuscular. Su deficiencia se ha relacionado con enfermedades autoinmunes, trastornos óseos, padecimientos cardiovasculares y afecciones neurológicas.

Sin embargo, el aumento en el consumo de suplementos —impulsado en parte por deficiencias detectadas durante los confinamientos por la pandemia de COVID-19— ha generado preocupación entre expertos.

El exceso de vitamina D puede provocar hipercalcemia, una condición en la que el calcio se acumula peligrosamente en el organismo. Esto puede derivar en cálculos renales, daño en tejidos blandos y alteraciones en el metabolismo óseo.

Entre los síntomas asociados al consumo excesivo se encuentran náuseas, vómitos, estreñimiento, fatiga, debilidad muscular y dolor óseo. En casos extremos, el abuso prolongado de suplementos puede llegar a ser mortal.

Ante este panorama, especialistas recomiendan evitar la automedicación y consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplementación.