El Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) denunció la desaparición de cuatro de sus integrantes en la comunidad de Xicotlán, municipio de Chilapa de Álvarez, en la región Montaña Baja de Guerrero, en medio de una escalada de violencia atribuida al grupo delictivo “Los Ardillos”.

La mañana de este lunes, automovilistas reportaron el hallazgo de restos humanos, presuntamente de cuatro hombres, sobre la carretera Chilapa-Tlapa de Comonfort, a la altura del crucero de Papaxtla, a unos cinco kilómetros de la cabecera municipal de Chilapa. De acuerdo con los primeros reportes, los cuerpos habrían sido abandonados entre las 3:00 y las 4:00 de la madrugada.

El Cipog-EZ señaló que las comunidades de Xicotlán y Tula fueron ocupadas por integrantes de “Los Ardillos”, luego de cuatro días consecutivos de ataques armados. La organización teme que los restos localizados correspondan a cuatro de sus compañeros desaparecidos desde la noche del domingo, entre ellos José Guadalupe Ahuejote Xantenco y Víctor Ahuejote Arribeño.

En entrevista telefónica, el dirigente del Cipog-EZ, Jesús Plácido Galindo, rechazó la versión del gobierno estatal que reporta únicamente 70 personas desplazadas. Aseguró que son más de mil habitantes de las comunidades de Xicotlán, Tula y Acahuetlán quienes han abandonado sus hogares debido a la violencia.

Asimismo, acusó al subsecretario de Desarrollo Político y Social de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, de presuntamente estar coludido con “Los Ardillos” para desplazar a integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y del Cipog-EZ, organizaciones con presencia en 16 comunidades de la región.

Plácido Galindo también negó que exista presencia efectiva de elementos del Ejército, Guardia Nacional o Policía Estatal para proteger a las comunidades indígenas nahuas. Indicó que los ataques continuaron incluso durante el domingo, provocando el desplazamiento masivo de familias.

Añadió que desde las 9:00 de la mañana de este lunes se reanudaron ataques con explosivos lanzados desde drones contra la población de Alcozacán, lugar donde actualmente se refugia la mayoría de las familias desplazadas.

Finalmente, denunció que en el crucero del poblado El Jagüey, cerca de Atzacoaloya —zona identificada como base de operaciones de “Los Ardillos”— fueron retenidos funcionarios que integraban la avanzada del subsecretario Francisco Rodríguez Cisneros, quien tenía previsto acudir a Alcozacán este mediodía.