El Pleno del Senado de la República aprobó con 85 votos a favor y 42 en contra una reforma constitucional que incorpora una nueva causal de nulidad de elecciones en México por intervención o injerencia extranjera.

La reforma adiciona un inciso a la base VI del artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y fue turnada a los congresos de las entidades federativas para su análisis, conforme al artículo 135 constitucional.

De acuerdo con el dictamen, la legislación electoral vigente ya contempla causales de nulidad relacionadas con el gasto excesivo en campañas, la compra indebida de cobertura en medios y el uso de recursos ilícitos o públicos. Sin embargo, no incluye de forma explícita la intervención extranjera, lo que motivó la reforma.

El documento señala que las nuevas formas de injerencia pueden darse mediante mecanismos como manipulación digital, financiamiento opaco, ciberataques o campañas de desinformación, lo que justificó la actualización del marco constitucional.

Durante la discusión, legisladores de distintos partidos expresaron posturas encontradas. Mientras algunos argumentaron que la reforma fortalece la soberanía y protege la democracia frente a influencias externas, otros advirtieron que la redacción es ambigua y podría prestarse a interpretaciones discrecionales o afectar la libertad de expresión.

Los impulsores de la reforma sostienen que la nulidad no será automática, ya que deberá acreditarse de manera objetiva la existencia de intervención extranjera, su gravedad y su impacto en los resultados electorales.

Tras su aprobación en lo general y en lo particular, el dictamen fue enviado a los congresos estatales para su eventual validación.