Un juez federal determinó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tiene facultades para cambiar el nombre del Kennedy Center, el principal complejo de artes escénicas de la capital estadounidense, y ordenó retirar en un plazo de dos semanas el apellido del mandatario que había sido colocado meses atrás en la fachada del edificio.
La resolución fue emitida por el juez Casey Cooper, quien señaló que la legislación que dio origen al centro cultural establece de manera inequívoca que la institución debe llevar el nombre del expresidente John F. Kennedy, asesinado en 1963. Según el magistrado, únicamente el Congreso tiene la autoridad para modificar esa denominación.
“El Congreso le dio su nombre al Centro Kennedy, y solo el Congreso puede cambiarlo”, afirmó Cooper en una sentencia de 94 páginas. El juez consideró que la decisión de rebautizar el recinto fue tomada de manera unilateral por la actual dirección de la institución, integrada por personas cercanas a Trump.
Además de ordenar la eliminación del nombre del mandatario, Cooper bloqueó el plan del Gobierno para cerrar el edificio durante dos años con el fin de realizar una amplia remodelación. El cierre estaba previsto para iniciar el próximo 4 de julio.
El proyecto de renovación fue anunciado en medio de una disminución en la venta de entradas y de un creciente rechazo por parte de la comunidad artística. Desde febrero de 2025, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, numerosos artistas cancelaron sus presentaciones luego de que el presidente destituyera a los principales directivos del centro y los sustituyera por integrantes del Partido Republicano.
La controversia también provocó la cancelación del espectáculo principal de la pasada celebración de Año Nuevo. De haberse concretado el cierre por remodelación, diversos sectores advirtieron que la medida podría haber puesto en riesgo la continuidad y operación de una de las instituciones culturales más importantes de Estados Unidos.
La decisión judicial representa un revés para los planes de Trump respecto al futuro del Kennedy Center y mantiene abierta la actividad del emblemático recinto cultural mientras continúa la disputa sobre su administración y dirección.







