La explosión de cuatro pipas presuntamente empleadas para el almacenamiento y trasiego ilegal de gas provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia en el municipio de Tepeaca, Puebla, y obligó a la evacuación de más de 2 mil personas entre estudiantes, pacientes y habitantes de la colonia San Juan Negrete.
De acuerdo con reportes preliminares, el saldo del siniestro es de tres personas lesionadas, quienes fueron trasladadas al Hospital General de Tecamachalco y al Hospital Integral de Acajete. Hasta el momento, las autoridades reportan que su estado de salud es reservado.
El incidente ocurrió al interior de un predio ubicado en la colonia San Juan Negrete, donde los autotanques estallaron y generaron un incendio de gran magnitud que puso en riesgo a la población cercana.

Como medida preventiva, el Centro Escolar Miguel Negrete, localizado a espaldas del inmueble afectado, fue evacuado en su totalidad. Un total de mil 753 estudiantes fueron entregados a sus padres y tutores ante el peligro de nuevas detonaciones.
Asimismo, vecinos de la colonia desalojaron sus viviendas por temor a que el fuego se extendiera a inmuebles cercanos. También fueron evacuados de manera preventiva la preparatoria 2 de Octubre de la BUAP y el Hospital General de Tepeaca, elevando el número total de personas desalojadas a más de 2 mil.
Las autoridades informaron que los pacientes del hospital serán reubicados en otros centros médicos de la región para garantizar la continuidad de su atención.
Al lugar acudieron elementos de la Policía Municipal, la Secretaría de Marina, Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos, quienes establecieron un amplio perímetro de seguridad y cerraron diversas vialidades mientras realizaban labores de control, enfriamiento y mitigación del incendio.
Horas después, las autoridades confirmaron que el fuego había sido controlado; sin embargo, la estructura del predio quedó completamente destruida debido a la intensidad de las llamas.
Vecinos de la zona señalaron que el inmueble era utilizado frecuentemente para resguardar unidades de carga relacionadas presuntamente con el almacenamiento de gas extraído de manera ilegal. Una residente identificada como Marya Vargas consideró que una intervención oportuna de las autoridades pudo haber evitado una emergencia de tal magnitud.
Finalmente, autoridades estatales exhortaron a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales y evitar la difusión de rumores, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas del siniestro.







