La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, modificó en las últimas semanas su estrategia de comunicación frente al gobierno de Estados Unidos y comenzó a denunciar públicamente lo que considera intentos de injerencia en los asuntos internos del país.
Por: Agencias
Ciudad de Mèxico; sàbado, 06 de junio del 2026.- De acuerdo con un reporte de Bloomberg, la decisión fue tomada por la mandataria junto con su equipo de trabajo, luego de evaluar que autoridades estadounidenses y sectores de la oposición mexicana impulsan una narrativa que busca vincular a su administración con los cárteles del narcotráfico.
Según la publicación, Sheinbaum también busca enviar un mensaje a grupos conservadores en Estados Unidos, dejando claro que cualquier intento por fortalecer a sectores políticos afines en México y debilitar a su gobierno no tendrá éxito.
En el contexto de la relación bilateral, el presidente estadounidense Donald Trump ha recurrido a la amenaza de aranceles para presionar a México a reforzar las acciones contra el tráfico de drogas y la migración irregular. Aunque la mandataria mexicana ha reiterado su disposición a cooperar en ambos temas, ha insistido en que la soberanía nacional no está sujeta a negociación.
Sheinbaum ha rechazado de manera categórica cualquier posibilidad de permitir operaciones militares estadounidenses en territorio mexicano, una propuesta que ha sido planteada desde sectores de Washington como parte de la estrategia de combate al narcotráfico.
Las tensiones aumentaron después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros funcionarios y exfuncionarios, por presuntos vínculos con un cártel de la droga. Rocha negó las acusaciones, mientras que la presidenta afirmó que no se han presentado pruebas que respalden los señalamientos y sugirió que existe un trasfondo político detrás del caso.
En el ámbito interno, integrantes del partido gobernante Morena consideran que estas acciones forman parte de una estrategia para debilitar al movimiento político en el poder. En respuesta, se impulsa una reforma constitucional que permitiría anular elecciones en caso de detectarse injerencia extranjera. El expresidente Andrés Manuel López Obrador también se pronunció sobre el tema, respaldando la postura del gobierno federal y exigiendo el cese de cualquier intervención externa.
Este escenario coincide con las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El próximo 1 de julio vence el plazo para definir si el acuerdo comercial continuará vigente por 16 años más o si entrará en una etapa de revisiones anuales. Según Bloomberg, el cambio de tono de Sheinbaum sorprendió incluso a algunos negociadores mexicanos, quienes consideran que una postura más confrontativa podría influir en el desarrollo de las conversaciones comerciales.





