Un poderoso terremoto de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas durante este domingo, provocando una alerta de tsunami y generando escenas de pánico entre la población.
A través de redes sociales, ciudadanos compartieron impactantes videos captados con teléfonos celulares que muestran el colapso de viviendas y edificios, así como los momentos de desesperación de personas que buscaban ponerse a salvo tanto en calles como en espacios cerrados.
Debido a la intensidad del sismo, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió avisos de riesgo para diversas zonas del Océano Pacífico, advirtiendo sobre la posible llegada de olas en las siguientes tres horas a las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
Ante la emergencia, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, informó que las autoridades se encuentran coordinando las labores de respuesta y monitoreo en todas las áreas afectadas. Asimismo, ordenó la suspensión de clases en todos los niveles educativos en las zonas impactadas de la isla de Mindanao hasta nuevo aviso.
“A nuestros compatriotas en las provincias afectadas, por favor presten atención a la advertencia de tsunami. Trasládense a terrenos más altos ahora mismo. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás”, expresó el mandatario a través de un comunicado difundido en redes sociales.
Las sacudidas también fueron percibidas en Indonesia, particularmente en las provincias de Sulawesi del Norte y Molucas del Norte, donde residentes reportaron movimientos sísmicos de consideración.
Filipinas se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo. Debido a su ubicación geográfica, el país enfrenta constantemente riesgos asociados a terremotos, erupciones volcánicas, tifones y tormentas tropicales.
Hasta el momento, las autoridades continúan evaluando los daños y mantienen la vigilancia ante posibles réplicas y efectos derivados del fenómeno.







