Representantes de 15 agencias del gobierno de Estados Unidos y autoridades mexicanas sostuvieron este viernes una reunión bilateral de seguridad en la Ciudad de México con el objetivo de impulsar resultados inmediatos y de alto impacto en temas prioritarios para ambas naciones.
Por: Agencias
Ciudad de México; sàbado, 13 de junio del 2026.- El encuentro, realizado en la sede de la Embajada de Estados Unidos en México en el marco del Grupo Bilateral de Implementación (BIG, por sus siglas en inglés), estuvo enfocado en fortalecer la cooperación para combatir el crimen organizado, el tráfico de drogas y armas, el robo de combustibles y la migración irregular.
A través de un comunicado, la representación diplomática estadounidense destacó que ambos países reconocen que pueden alcanzar resultados históricos en materia de seguridad cuando trabajan de manera coordinada.
Durante la reunión, especialistas de ambos gobiernos analizaron estrategias para enfrentar amenazas que afectan a las comunidades de ambos lados de la frontera. Entre los principales temas abordados estuvieron el combate al robo de combustible, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, la interrupción de los flujos de migración ilegal y tráfico de armas, así como la atención a nuevas amenazas vinculadas con el uso de tecnologías emergentes por parte de grupos delictivos, incluidos los drones.
La embajada señaló que México y Estados Unidos están implementando acciones rápidas y decisivas para combatir el tráfico de narcóticos y armas, fortalecer la vigilancia en la frontera común y desmantelar redes criminales y cárteles que ponen en riesgo la seguridad y la prosperidad de la región.
Asimismo, destacó que el Grupo Bilateral de Implementación representa una nueva etapa en la cooperación bilateral en materia de seguridad, orientada a generar resultados concretos para la protección de la población de ambos países.
Finalmente, los gobiernos de México y Estados Unidos reafirmaron su compromiso de mantener una colaboración permanente mediante reuniones periódicas y coincidieron en la necesidad de trabajar conjuntamente para garantizar una región más segura y próspera, libre de la violencia, la corrupción y la intimidación ejercida por organizaciones criminales transnacionales.





