Un hábito común en muchos hogares puede favorecer la proliferación de bacterias peligrosas sin alterar el aspecto ni el olor de la carne.

Descongelar carne parece una tarea sencilla, pero hacerlo de manera incorrecta puede representar un riesgo importante para la salud. Aunque el alimento conserve su color, textura y olor habituales, podría contener bacterias capaces de provocar enfermedades infecciosas.

Especialistas en seguridad alimentaria advierten que confiar únicamente en la apariencia de la carne para determinar si es segura es un error frecuente. De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), las propiedades sensoriales de los alimentos no son indicadores confiables de inocuidad, ya que microorganismos como Salmonella pueden desarrollarse sin generar cambios visibles.

Un estudio publicado en la revista científica Preventive Nutrition and Food Science encontró que las muestras de carne de res descongeladas a temperatura ambiente presentaron más del doble de carga bacteriana en comparación con la carne fresca. En contraste, las carnes descongeladas dentro del refrigerador registraron los niveles más bajos de crecimiento microbiano.

El riesgo de dejar la carne sobre la encimera

Uno de los errores más comunes consiste en sacar la carne del congelador y dejarla a temperatura ambiente para acelerar el proceso de descongelación. La FDA considera esta práctica una de las más peligrosas, ya que expone el alimento a la denominada “zona de peligro”, un rango de temperatura entre 4 °C y 60 °C donde las bacterias se multiplican rápidamente.

Mientras el exterior de la carne se calienta y entra en esa zona de riesgo, el interior puede seguir congelado. Esta diferencia de temperatura crea condiciones ideales para el crecimiento de microorganismos patógenos, incluso antes de que el alimento esté completamente descongelado.

Métodos seguros para descongelar carne

Tanto la FDA como las normas sanitarias mexicanas coinciden en que existen métodos seguros para descongelar alimentos:

  • En refrigeración.
  • En agua fría.
  • En microondas, siempre que se cocine inmediatamente después.
  • Directamente durante la cocción, en ciertos productos.

La Norma Oficial Mexicana NOM-251-SSA1-2009 establece que los alimentos potencialmente peligrosos deben mantenerse por debajo de 4 °C o por encima de 60 °C para evitar la proliferación de bacterias. Además, advierte que la presencia de grandes cristales de hielo en el empaque puede indicar que el producto fue descongelado y congelado nuevamente, una situación que incrementa el riesgo sanitario.

Un problema que sigue afectando a miles de personas

Según datos de la Secretaría de Salud, México registró 20 mil 814 casos de intoxicación alimentaria bacteriana durante 2025. Las autoridades señalan que la contaminación de alimentos en el hogar continúa siendo una fuente frecuente de enfermedades gastrointestinales, y que la manipulación inadecuada de carnes, incluida su descongelación incorrecta, figura entre los principales factores de riesgo.

Por ello, los expertos recomiendan planificar con anticipación la preparación de los alimentos y optar siempre por métodos de descongelación seguros, con el fin de reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.