El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra los empresarios mexicanos Óscar Juraidini y J. Refugio Ruiz Villagómez, así como contra nueve empresas presuntamente bajo su control, por su supuesta participación en una red de contrabando de combustibles que beneficiaba al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro estadounidense, informó que los señalados habrían participado en el contrabando de combustible entre Estados Unidos y México, una operación que, según las autoridades, generaba ganancias de decenas de millones de dólares al año para la organización criminal.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que estas medidas reflejan la diversificación de las fuentes de financiamiento de los cárteles mexicanos, que han ampliado sus actividades más allá del narcotráfico para obtener ingresos mediante el denominado “huachicol fiscal”.
De acuerdo con la OFAC, el esquema consistía en aprovechar la importación de combustibles refinados provenientes de Estados Unidos para introducirlos a México mediante certificados de importación falsificados, evitando el pago de impuestos y otros requisitos legales. La dependencia indicó que esta operación contaba con la colaboración de empresas estadounidenses y de funcionarios aduanales mexicanos.

Las autoridades estadounidenses destacaron que, tras emitir en mayo de 2025 una alerta al sistema financiero, recibieron 160 reportes de operaciones sospechosas por un monto cercano a los 7 mil millones de dólares relacionados con movimientos financieros entre ambos países y vinculados principalmente al CJNG.
La OFAC también señaló que, con base en reportes públicos, entre una cuarta parte y un tercio del combustible comercializado en México podría tener un origen ilícito.
Como parte de las sanciones, quedaron congelados los bienes que los implicados pudieran tener en territorio estadounidense y se prohibió a personas y empresas de ese país realizar operaciones financieras o comerciales con ellos.
Por su parte, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México informó que bloqueó las cuentas bancarias de los empresarios sancionados y restringió sus operaciones financieras, luego de identificar presuntos vínculos con una red dedicada al robo y comercialización ilegal de hidrocarburos relacionada con el CJNG.
La UIF explicó que, tras un análisis fiscal, financiero y corporativo, detectó posibles indicios de operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como discrepancias entre los ingresos reportados ante las autoridades fiscales y los recursos observados en el sistema financiero.
Además de los señalados por la OFAC, la dependencia mexicana incorporó a la Lista de Personas Bloqueadas a otras nueve personas, con el objetivo de proteger la integridad del sistema financiero nacional y evitar su uso para actividades presuntamente ilícitas.
Finalmente, la UIF destacó que estas acciones forman parte de la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir el lavado de dinero, el robo de hidrocarburos y las estructuras financieras que respaldan a organizaciones criminales.






