La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) expresó su postura frente a la propuesta de la FIFA para impulsar el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que contempla la participación de inversionistas privados en la gestión comercial de las competencias mundialistas.

Mediante un comunicado oficial, el organismo sudamericano reconoció la importancia de fortalecer el desarrollo económico del fútbol, pero dejó claro que cualquier decisión financiera debe estar subordinada a los principios y valores que dan identidad al deporte.

“El fútbol siempre está primero”, subrayó la Conmebol, al advertir que el crecimiento económico no puede imponerse sobre la esencia del balompié ni sobre la pasión de millones de aficionados.

Como parte del análisis del proyecto, la Conmebol convocó a una reunión extraordinaria de su Consejo e inició consultas con sus diez asociaciones miembro. Además, solicitó a la FIFA información detallada sobre la estructura y alcance del FFE, los mecanismos de gobernanza y control, así como las posibles repercusiones deportivas y económicas que tendría para las federaciones sudamericanas.

El organismo también hizo un llamado a preservar la unidad del fútbol internacional y señaló que cualquier transformación en la estructura del deporte debe realizarse con responsabilidad, transparencia y respeto por la tradición.

Posturas divididas

Mientras la Conmebol pidió mayor claridad antes de fijar una posición definitiva, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) rechazó por unanimidad la propuesta impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

En un comunicado, la Concacaf afirmó que el principal activo del fútbol debe permanecer bajo el control de la propia comunidad futbolística y no de inversionistas privados.

Por su parte, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) optó por una postura más abierta. El organismo informó que analizará la información que presente la FIFA en las mesas de trabajo anunciadas antes de decidir si participa o no en el nuevo modelo comercial.

En Europa, la respuesta fue aún más contundente. Las 55 asociaciones que integran la UEFA acordaron de manera unánime que no participarán en las competiciones organizadas por la FIFA, incluidos los Mundiales masculino y femenino, si el proyecto de inversión privada sigue adelante.

Con ello, el plan promovido por la FIFA enfrenta una creciente resistencia de varias confederaciones, mientras otras prefieren esperar mayores detalles antes de definir su postura.