La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump, quien compartió en sus redes sociales una columna crítica sobre la estrategia de seguridad de México. Desde Oaxaca, la titular del Ejecutivo afirmó que “México es amigo de todo el mundo” y reiteró que la defensa de la soberanía nacional es un principio fundamental de su gobierno.

Durante una gira por la entidad, Sheinbaum sostuvo que la valentía consiste en proteger la soberanía y la independencia del país, subrayando que corresponde únicamente a los mexicanos decidir el rumbo de la nación, sin injerencias externas.

La reacción de la presidenta ocurrió luego de que Trump difundiera en Truth Social la columna Mexico’s Problem (“El problema de México”), del comentarista Bill O’Reilly, publicada en marzo. En el texto, el analista acusa al gobierno mexicano de corrupción, relaciona esa situación con la violencia y el narcotráfico, y cuestiona la negativa de la administración de Sheinbaum a permitir el ingreso de autoridades estadounidenses para actuar en territorio nacional.

La publicación también sostiene que la corrupción ha favorecido la expansión del crimen organizado y critica que México responsabilice a Estados Unidos por el consumo de drogas y el tráfico ilegal de armas.

En respuesta, Sheinbaum reiteró que la soberanía emana del pueblo y enfatizó que ninguna nación debe intervenir en las decisiones internas de México. Señaló que la defensa de la independencia forma parte de las luchas históricas del país y representa uno de los ejes centrales de su administración.

Al respaldo de la presidenta se sumó el grupo parlamentario de Morena en el Senado, que difundió una carta dirigida a Bill O’Reilly. En ella, los legisladores rechazaron que la estrategia mexicana de seguridad pueda calificarse como complaciente o débil y señalaron que el narcotráfico es un fenómeno transnacional que también depende de la demanda de drogas y del tráfico ilegal de armas provenientes de Estados Unidos.

Asimismo, los senadores hicieron un llamado para reforzar las acciones contra el tráfico de armas y el lavado de dinero en territorio estadounidense. Finalmente, reafirmaron que la relación entre México y Estados Unidos debe mantenerse sobre la base del respeto mutuo, la cooperación y el reconocimiento de ambas naciones como países soberanos.