La temporada de lluvias ha incrementado la presencia de cocodrilos en municipios costeros como Bahía de Banderas, Compostela y San Blas, debido al aumento en el caudal de ríos, esteros y cuerpos de agua, lo que obliga a estos reptiles a salir de su hábitat natural en busca de alimento.
Por: Mildra Benítez Robledo
Tepic, Nayarit; jueves, 06 de agosto del 2026.- El titular de Protección Ciudadana y Bomberos del Estado, Pedro Nuñez, explicó que las lluvias modifican las condiciones de los cuerpos de agua, por lo que es común que los reptiles sean vistos en zonas cercanas a la población o incluso en vialidades y áreas urbanas próximas a esteros, situación que requiere la activación de protocolos especializados, para su captura y reubicación.
Sin embargo, aclaró que trasladar a estos ejemplares no representa una solución definitiva, ya que los cocodrilos tienen la capacidad de reconocer su territorio y, aunque sean liberados a una distancia de entre 15 y 20 kilómetros, suelen regresar al sitio donde han habitado durante años.
Actualmente la mayor incidencia de avistamientos se concentra en Bahía de Banderas, aunque también se mantienen reportes en Compostela y San Blas, municipios donde históricamente existe presencia de esta especie, por lo que exhortó a la población a no intentar capturarlos o ahuyentarlos y reportar de inmediato cualquier avistamiento a las autoridades de Protección Civil.
Respecto a las lluvias registradas en los últimos días, comentó que Bahía de Banderas fue uno de los municipios con mayor acumulación de agua, debido a la formación de núcleos de tormenta que ocasionaron encharcamientos en diversas vialidades, aunque sin afectaciones de gravedad.
De igual manera, señaló que las fuertes ráfagas de viento provocaron la caída de algunas láminas de viviendas construidas con materiales ligeros, principalmente aquellas que no se encontraban debidamente sujetas, aunque descartó que se tratara de una tromba.
para concluir, indicó que las autoridades mantienen un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas, para emitir alertas oportunas a la población, especialmente en las zonas costeras y de mayor riesgo, donde la combinación de lluvias intensas y el incremento del nivel de los cuerpos de agua favorece la movilidad de los cocodrilos hacia sitios habitados.







