El incremento de la temperatura estaría relacionado con un mayor riesgo de muertes por violencia y suicidio, según un estudio publicado en Nature Mental Health. Los investigadores analizaron más de 1,2 millones de fallecimientos registrados entre 2000 y 2019.
Por: Agencias
Internacional; martes, 11 de agosto del 2026.- Un aumento de apenas un grado Celsius en la temperatura media diaria estaría asociado con un incremento de las muertes por homicidio y suicidio en México y Brasil, de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica Nature Mental Health.
El estudio, encabezado por investigadores de la Universidad Médica del Sur de China y la Universidad de São Paulo, examinó más de 1,2 millones de muertes ocurridas en ambos países entre 2000 y 2019. Los investigadores relacionaron cada fallecimiento con la temperatura registrada en el lugar y el día en que ocurrió.
Para reducir la influencia de factores estacionales y tendencias de largo plazo, los científicos compararon las temperaturas de los días en que ocurrieron las muertes con las registradas en jornadas similares dentro de las mismas zonas.
Mayores incrementos en los suicidios
Los resultados encontraron una asociación entre el aumento de 1 °C en la temperatura media diaria y un incremento de los homicidios y suicidios.
En Brasil, cada grado adicional estuvo asociado con un aumento estimado del 2,17 % en los homicidios y del 2,78 % en los suicidios. En México, el incremento asociado fue de 1,8 % en los homicidios y 3,75 % en los suicidios.
Los efectos no fueron iguales en todos los grupos. Los investigadores observaron asociaciones más fuertes entre los hombres, durante los fines de semana y en determinados periodos del año. En Brasil, también identificaron una asociación particularmente marcada entre las personas de raza mestiza.
El calor y la violencia
Los investigadores plantean que comprender la relación entre temperatura, suicidio y homicidio puede contribuir al desarrollo de medidas preventivas de salud pública, especialmente en países donde existen importantes desigualdades sociales.
El estudio también señala que las consecuencias de las temperaturas elevadas pueden estar condicionadas por factores sociales y estructurales. Las poblaciones con menos recursos pueden tener mayores dificultades para protegerse del calor, acceder a espacios refrigerados o recibir atención psicológica y sanitaria.
Los autores destacan, por ello, la importancia de desarrollar estrategias de adaptación frente al aumento de las temperaturas y fortalecer los servicios de apoyo para las poblaciones más vulnerables.
No obstante, los resultados deben interpretarse como una asociación estadística y no como una prueba de que el calor provoque directamente un homicidio o un suicidio. El comportamiento violento y el suicidio son fenómenos complejos en los que intervienen numerosos factores individuales, sociales, económicos y ambientales.
La investigación aporta así nueva evidencia sobre una posible dimensión de los efectos del calentamiento global que va más allá de las consecuencias físicas del calor extremo: su potencial impacto sobre la salud mental y la violencia letal.






